La felicidad es un derecho, por tanto, debería ser elevada al rango constitucional, sostuvo Ángel Gustavo Ruiz Flores, presidente del Círculo de Estudios del Nuevo Pensamiento (CENP), asociación civil dedicada a la difusión del pensamiento positivo, el entendimiento intercultural y la no violencia.
 
Lo anterior, con motivo del Día Internacional de la Felicidad, que se conmemora el 20 de marzo y fue adoptado por  la Organización  de las Naciones Unidas (ONU), a través de  la Resolución  66/281 de  la Asamblea General realizada el 28 de junio de 2012. 
 
Explicó que año con año el CENP y Project Happiness (institución no lucrativa de Estados Unidos), convocan a personas e instancias varias a participar como embajadores de la felicidad, organizando eventos educativos y culturales, con la idea de hacer conciencia sobre la importancia de la felicidad y, a la vez, fomentar la participación en programas educativos que desarrollen habilidades sociales y emocionales para vivir mejor.
 
El representante de dicha agrupación con sede nacional en Tehuacán y presencia en 156 naciones, opinó que México debería seguir el ejemplo de Bután, un diminuto país asiático con régimen monárquico, donde incluso se creó el Índice Nacional de la Felicidad (INF), a fin de medir en forma más certera el nivel de bienestar social de su población, tan es así que el esquema fue adoptado por Canadá, una de las ocho naciones más ricas del mundo.
 
Actualmente, la República Mexicana figura en segundo lugar entre los países más felices del mundo, solo detrás de Nigeria, sin embargo, consideró necesaria la aplicación de una metodología más específica que refleje la realidad.
 
“Por eso, proponemos que en nuestra Carta Magna diga que el ciudadano tiene derecho a la felicidad, para que una vez consignado, se emprendan acciones que permitan idear unidades de medida y una metodología que determine la felicidad de las personas, y que también dé pie a la creación de instituciones que coadyuven a que la sociedad encuentre por sí misma la felicidad”, explicó.
 
Brasil ya ha dado ese paso, de ahí que en México es factible que se implemente la iniciativa, expuso el filósofo entrevistado, al referir que las naciones tercermundistas tienen grandes retos que aunque difíciles no son imposibles.
 
Mencionó que en la última década se ha incrementado el número de libros, revistas, películas, anuncios comerciales, cursos y conferencias que hablan sobre la felicidad.
 
Lo anterior, indica que la búsqueda de la felicidad se ha convertido en algo muy apreciado y que todos están haciendo algo por alcanzarla, sin embargo, lamentó que sean escasos o nulos los resultados, debido a que no se conoce, ni mucho menos se sigue un método apropiado.
 
Las estadísticas muestran que van en caída libre la mayoría de países ricos, es decir, éstos son cada vez menos felices, lo que confirma que el dinero no compra la felicidad como tampoco la da la falta de dinero.
 
Hay muchas variables que miden la felicidad, la clave está en el cerebro, donde no hay un equilibrio y se pondera el lado izquierdo que abarca lo intelectual, lo lógico, lo racional, lo material, por encima de lo emocional, lo intuitivo y lo sentimental.
 
“El secreto no está en las cosas que perseguimos sino en cómo nos relacionamos con las cosas que perseguimos, es cuestión de actitud, lo que no significa ser conformista sino tomar las cosas con sabiduría, dado que el apego es la raíz del sufrimiento”, citó
 
Ser feliz, una decisión personal
Existen técnicas para aprender a ser feliz. En principio, sugirió elaborar un plan con una secuencia clara que incluya dos listas: una, con las cinco cosas que le hacen sentirse feliz, y otra con los recursos que le permitan neutralizar los momentos de crisis que sobrevienen por preocupaciones, inseguridades o temores.
 
En circunstancias adversas, recomendó hablar con un amigo, leer un libro, escuchar música, ver alguna película o saborear un dulce. Refirió que son muchas las opciones de las que se puede echar mano y que, sin duda, ayudarán a ver la vida con más optimismo. Recalcó que todo depende de que tomemos la decisión de ser feliz.   
  
Por último, indicó que el primer sábado de cada mes se lleva a cabo la reunión del Club de la Felicidad, donde se promueve la felicidad, se comparten experiencias y se aprenden técnicas basadas en el sentido común, lo cual beneficia a la salud y es el mejor plan de autodesarrollo para ser una mejor persona.

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