El idioma español posee riqueza en expresiones, conserva vocablos escritos de igual forma, o bien, algunas palabras son antípodas, es decir significan lo contrario. Por lo tanto, hay que ajustar la frase en el idioma en el que se desee explicar el mensaje expresado para no cometer imprudencias.

Las inconveniencias en la escritura y en el sonido de palabras en diferentes hablas fue señalado por Alfonso Reyes en varios artículos periodísticos contenidos en los tomos que conforman sus Obras Completas. La diferencia de los sonidos es más acentuada cuando se hablan y se entienden otros idiomas, la distinción es señalada por el insigne hombre de letras y diplomático, quien fue uno de los grandes de la literatura mexicana. En sus palabras: “A veces lamento hablar en español: escuchado desde la otra orilla debe ser algo incomparable, lleno de chasquidos y latigazos, terrible carga de caballería de abiertas vocales, por entre un campo erizado de consonantes clavadas como estacas”.

La pequeña explicación que hago es causada por mi asistencia al “XXVII Encuentro Hñähñu”, acto verificado el primero de mayo en las inmediaciones del parque acuático El Tepathe, Ixmiquilpan, Hidalgo. La palabra encuentro tiene más de dos decenas de formas donde es aplicada, sin embargo, se divide en dos grandes campos, en donde es empleado el verbo encontrar, el término encuentro de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española es: “salir a recibirle” o “hacer frente o cara, oponérsele, oposición, pelea o riña”.

Dicha asistencia me permitió obtener información sobre las actividades, gestiones y la exposición hñähñu organizada por el Consejo Supremo Hñähñu (CSH). La costumbre de analizar palabras de acuerdo a la lógica de la lengua hñähñu me llevó a una posible confusión, porque si bien, encuentro es coincidir en camino, en un punto específico con otro u otros, en hñähñu se dice nthe, en oposición es ri nt’ent’i o ñ’ent’i, dando a entender que uno encuentra al otro para desplazarlo del lugar ocupado por el otro.

Mi duda fue aclarada al iniciar las palabras vertidas en español por el anfitrión, presidente del Consejo Supremo Hñähñu y diputado Luis Vega Cardón: “Bienvenidos al Encuentro del pueblo hñähñu no desencuentro”. El copioso público al escuchar las palabras de bienvenida comprendió, de igual forma, el objetivo real de la congregación laboral, cultural y afectiva.

En el turno de Roberto Pedraza Martínez, expresidente y guía moral de la organización civil, agradeció la visita de Omar Fayad Meneses, gobernador de la entidad. (La presencia de la investidura no es nueva, dado que desde hace 27 años ha sido visitado por otros funcionarios, como: Jesús Murillo Karam, Manuel Ángel Núñez Soto, Miguel Ángel Osorio Chong y Francisco Olvera Ruiz). En palabras de Pedraza Martínez: “Nos da gusto recibir al gobernador, hemos recibido a todos los gobernadores que han venido y que han hecho campaña junto con nosotros, hoy viene nuestro amigo Omar Fayad y lo celebramos”.

El gobernador Fayad Meneses se presentó ataviado con camisa bordada con imágenes de aves, símbolos de la cultura hñähñu, a su llegada se escucharon cantos en lengua originaria, entregó títulos de propiedad de predios a campesinos, tramitados por el Consejo Supremo Hñähñu agradeció y felicitó a los líderes del CSH.

Su discurso fue de gran motivación a los presentes: “Ixmiquilpan tiene un gran potencial, tenemos que trabajar duro, hay que lograr aquello que con interés personales y mezquinos y con la finalidad solamente de servirse de los problemas, no obstruyan el desarrollo pacífico y armónico de un municipio que tiene todo para salir adelante”. Además, reiteró su lema de campaña: “Los indígenas primero, así como los servicios indispensables a la población (agua, luz, drenaje y medicamentos para los enfermos”.

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