En este municipio al menos 15 mil personas se encuentran en zonas de riesgos por diversos motivos, el principal de ellos es por habitar cerca del cráter del volcán Popocátepetl, pero también y no menos importantes es por los asentamientos que existen desde hace al menos un siglo en las laderas de las barrancas y el lugares como las faldas del cerro de San Miguel.

Así lo declaro el alcalde José Luis Galeazzi Berra, en entrevista. El edil señaló que las personas que viven en las barrancas viven mayor riesgo en época de lluvias como estas que se están viviendo en el 2017 debido al cambio climático que atraviesa el planeta.

“Pese a que ya se les hizo el exhorto a abandonar esas casas que los ponen en riesgo a ellos y sus familias existe poca voluntad de salir de ahí, algunos argumentan que no tienen otro lugar donde vivir y desgraciadamente el gobierno en la actualidad no podría resolverles ese punto en específico, aunque eso no es garantía de que se salgan de ahí, porque está comprobado que muchas veces el gobierno los reubica y ellos regresan a vivir a la zona de riesgo”, comentó el presidente local.

En cuanto al tema del cerro de San Miguel y las más de cinco mil familias que colindan con la barda perimetral del exconvento Franciscano siguen viviendo en el lugar pese a que desde hace años está declarada por Protección Civil Estatal como un riesgosa porque ha sido saqueada en su base por los mismos vecinos quienes ocuparon las piedras de la barda del convento para construir sus viviendas.

En este tema Galeazzi Berra indicó que ya se hizo el exhorto, el año pasado se tuvo reuniones con los vecinos y se les volverá a invitar a abandonar esa zona, debido a que con la temporada de lluvias se reblandece el cerro y se quiere evitar que en caso de un derrumbe sucedan desgracias.