El pasado 10 de mayo, en el bachillerato Sara María Basave de Toxqui ubicado en San Pedro Cholula, se dieron algunos obsequios a las señoras, pero uno de ellos se lo otorgaron a don Joel Manuel Vergara, entre el asombro, admiración e interrogantes de los asistentes.

¿Porqué le van a dar regalo al señor? Cuestionaron algunos; pero el hijo y alumno del plantel Joel Mauricio Vergara Nava respondió: porque él es mi papá y mamá a la vez.

Y es que hace más de 10 años, don Joel y su, entonces, esposa decidieron separarse por dificultades que surgieron como pareja; su hijo con tan sólo 3 años de edad estuvo al cuidado de su madre un tiempo, posteriormente le dijo a su esposo que lo cuidara unos meses, pero esos meses se convirtieron en años. Nunca volvieron a saber de ella.

“Yo estudié turismo, pero al estar al cuidado de mi hijo tuve que cambiar de giro y buscar un empleo en donde tuviera la disponibilidad de los tiempos para ir a las juntas, eventos deportivos o culturales, y gracias a Dios lo encontré que hasta el día de hoy lo tengo, el cual me ha permitido estar al pendiente de él”, relata el señor en una conversación con Síntesis.

En el marco del día del Padre, comenta que a la fecha ya se encuentran estables ambos (ahora su hijo cuenta con 16 años) pero fue una serie de pasos que tuvieron que sortear para que al día de hoy sean independientes y se puedan apoyar con aspectos de la casa; debido a que ellos mismos hacen las labores domesticas, incluso cocinan.

Relata que en su momento, a su hijo lo veía con tristeza en eventos importantes como el 10 de mayo en la escuela, por ejemplo, “como tres años más o menos en ese estilo lo observé así”, pero poco a poco –recalca- el joven fue perdiendo ese interese. “Y sí, en su momento me preguntó, qué paso con su mamá, pero yo le comenté que posteriormente la podríamos ir a buscar porque hace años traté de ver dónde estaba nunca di con ella, y al día de hoy no sabemos qué pasó con ella”.

El papá en números

Desde su perspectiva y experiencia, hay cada vez mas papás solteros, y si para una mujer ser madre soltera es difícil –destaca- para un hombre es todavía más difícil. “Gracias a Dios tengo un hijo varón, pero conozco a quienes son papás solteros de dos niñas y un niño, los veo y digo mis respetos”.

De los un millón 106 mil 345 hogares de Puebla con jefatura masculina, 4.7% están compuestos por el jefe del hogar, hijos y no hay cónyuge, de acuerdo con la más recientes microdatos de la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El señor de 42 años evidencia que en su momento buscó algún apoyo del gobierno o algo y no existe, solo hay para mamás solteras, sin embargo, eso le dio fuerzas para seguir adelante. En el camino se ha encontrado a personas que han estado ahí para apoyarlos de alguna u otra manera.

“Si les pido a las autoridades no olvidar, si hay tantas actualizaciones a la ley deberían de hacer algo hacia nosotros; no es un problema social el ser papá soltero sin embargo necesitamos apoyo. No algo en efectivo, sino en cosas en especie o para los hijos a distraerse o actividades extras o en las escuelas”, matiza.

La responsabilidad

Desde San Mateo Cuanala en el municipio de Juan C. Bonilla, precisa que es común decir: “es papá soltero, es como si fuera una mamá; y no es tanto así porque un niño necesita la parte materna, por este lado no lo hay, nosotros como hombres estamos acostumbrados a proveer al trabajo; pero yo a mi hijo le demuestro que lo quiero que lo amo, con el trabajo día a día, o decir tuve tanto”.

Agrega que no es fácil para los hijos contar solamente con su papá, pero su hijo no es el primero, ni el último, y la idea es hacerlo un ser humano funcional y tratar de poner lo más que se pueda para no sentir que no tuvo a su mamá cerca.

“Esa ha sido la experiencia hasta el día de hoy, me siento orgulloso, siempre he pensado que por algo pasan las cosas”, sostiene.

El señor detalla que a pesar de lo que han vivido, está dando como resultado un hijo responsable que no necesita que esté atrás de él viendo si ya concluyó sus tareas, o actividades de la escuela.

Un orgullo

En esta entrevista se suma el hijo quien ya cuenta con 16 años, y subraya que no se puedo quejar de estar con su papá, porque siempre lo apoya y nunca ha dudado de él o lo que pudiera ser, “sí hemos tenido problemas como cualquier familia, pero la verdad es que creo que ha sido un relación muy buena”.

“No es malo que haya papás solteros, al contrario he visto a mí papá esforzándose cada día y estoy muy agradecido de eso, y no me siento mal porque mi mama no esté conmigo”, acentúa.

Lamenta que a la gente le sorprenda ver que un hombre se quede al cuidado de los hijos, que sea padre y madre a la vez, y por lo contrario se les haga común que haya madres solteras, “ven un padre soltero se les hace extraño, me preguntan todo eso, y qué tiene de malo”.

Joel Mauricio remata: “Mi papá ha estado ahí la mayor parte del tiempo, no me molesta porque me siento orgulloso de él”.

De acuerdo con el Inegi, y considerando la edad de los hijos, se observa que solo 2.1% de los un millón 106 mil 345 hogares en Puebla, están formados por el jefe del hogar, hijos de 18 años o menos y no reside en el hogar, la cónyuge. En ambos casos puede residir en el hogar otros integrantes.

Foto: Alfredo Fernández

Algo más cotidiano

A decir del especialista en psicología Héctor Cerezo Huerta, ha habido un cambio estructural muy importante en el tipo de familias mexicanas, porque el país estaba quedando en el México de los años 60s, 70s donde la estructura familiar típica era madre, padre e hijos; pero el último censo revela que el 30 por ciento de las familias mexicanas son monoparentales, es decir, que la familia está formada por el padre o la madre, que se traduce en que 3 de cada 10 familias se encuentran en esa condición.

“La cabeza de familia es un hombre o una mujer sin pareja que vivan en el mismo espacio”, acentúa.

Explica que en el caso de los varones –que sean papás solteros- representa un cambio en el rol sexo genérico habitual, porque el papel tradicional es que el hombre siempre salga a trabajar, cabeza de familia, la autoridad, el que toma decisiones; pero en el momento en que ahora no solamente trabaja sino que cuida a los hijos, se encarga de la crianza, se encarga de las labores del hogar, es un cambio benéfico.

En la opinión del experto, este cambio en los roles era indispensable, sobre todo en una cultura en donde predominan los mitos del “amor romántico”.

“Con eso se les presenta la oportunidad de probarse como hombres emocionales, hombres afectivos, que socializan, que asumen el estilo de crianza”, destacó.

¿Afecta la ausencia de la figura materna?

A decir del especialista, la carencia de la figura paterna o materna no constituyen un riesgo para la salud mental de los hijos, incluso –aclara- es más dañino tener a ambos padres con problemas de alcoholismo, drogadicción o que maltraten.

“Es más grave vivir en una familia disfuncional en donde están ambos, que tener sólo al padre o la madre mientras sea funcional. Si pensamos que la ausencia del papá o la mamá a largo plazo va a ser una desventaja en su preferencia sexual, su madurez, su capacidad ética, no; mientras la figura de crianza sea democrática, funcional, maneje límites, que eso es importante, la salud mental va a ser estable”, sentenció el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Inclusive, acentúa Cerezo Huerta, el hecho de tener dos padres o dos madres, ahora con el cambio en las leyes, tampoco se relaciona con la salud mental o preferencia sexual del chico o chica. “Muchos dicen, es que lo están educando dos varones homosexuales, el hijo va a ser homosexual, o lo están dos mujeres lesbianas, entonces será lesbiana la chica; pero no, hay estudios que demuestran que la preferencia no se modifica en esencia con la crianza.