El secretario de Turismo, Eduardo Baños Gómez, convocó a los nueve municipios que conforman el Geoparque Comarca Minera a trabajar con ahínco para conservar esta declaratoria, renovable cada cuatro años, que da proyección a Hidalgo a nivel mundial.

Reunido con los alcaldes y funcionarios municipales que integran esta región, el funcionario destacó la apremiante necesidad de trabajar en conjunto para cumplir con los lineamientos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), “que nos pone en la palestra de la promoción mundial”.

Conservar esta declaratoria, enfatizó a los ediles, obliga a trabajar en cuatro puntos esenciales: en la modernización de la oferta turística para recibir a un turismo cultural, de academia, y citó como ejemplo el ofrecer guías de turistas con dominio de idiomas extranjeros.

Urgente es también emprender acciones que propicien mitigar el cambio climático que experimenta la Tierra. “Tenemos que trabajar en rellenos sanitarios, plantas de tratamiento de aguas negras, en el ordenamiento del comercio”.

Es indispensable además preparar a la población en cuestión de resilencia –capacidad para adecuarse a los ambios-, es decir, para enfrenar fenómenos naturales como incendios forestales, inundaciones y otras alteraciones climáticas que ponen en riesgo a las poblaciones.

Un cuarto y vital punto es en materia de preservación; “tenemos que cuidar nuestro geoparque para evitar que el crecimiento de la mancha urbana aniquile estos espacios; sí queremos turistas, pero que vengan con la conciencia de que es un sitio que debe preservarse y tienen la obligación de contribuir a ello”.

Hidalgo, recordó, recibió este nombramiento el pasado 5 de mayo, pero debe trabajar para cumplir con todos los condicionantes que impone el organismo mundial para conservarlo.

Condicionantes que inician con trabajo de difusión, de socialización, de dar a conocer a la población qué es un Geoparque, en qué consiste, que beneficios genera, cómo conservarlo.

 “¿Por qué es importante?, porque es el primero en México y es el máximo nombramiento que otorga la Unesco a un sitio en el mundo”.

Es mucho el trabajo que se tiene para los próximos cuatro años, expuso Baños Gómez, y citó como ejemplo el adecuar el marco jurídico estatal, municipal, actual, para evitar, por ejemplo, un uso inadecuado del suelo que ponga en riesgo la riqueza forestal y de fauna en la zona que comprende este parque.

En posterior entrevista, el funcionario habló de la necesidad de dar sustentabilidad al geoparque. “Tenemos que trabajar en la generación de confinamientos de basura, en plantas de tratamiento de aguas residuales, en el ordenamiento del comercio”.

Baños Gómez informó que se trabaja además para anexar más municipios a este geoparque, como es el caso de Metztitlán, que es la otra parte de la Reserva de la Biósfera que arranca en Atotonilco el Grande, y es la que tiene más del 70 por ciento de las cactáceas en esa zona.

Para alcanzar estos objetivos, adelantó, se buscará atraer recursos federales y acceder a financiamiento del propio programa de Geoparques de la Unesco.

Consideró que es muy temprano para precisar qué número de turistas atraerá el Geoparque; “hemos estado analizando el comportamiento de otros geoparques en el mundo, y el crecimiento en la afluencia turística ha sido del 20, 50, 100 por ciento, dependiendo de factores como la conectividad, los servicios que se ofrece, entre otros”.

En el caso del geoparque hidalguense, destacó, “tenemos un aeropuerto internacional a una hora de distancia, carreteras que nos ponen en un mercado de 30 millones de personas, lo que nos lleva a asegurar que tendremos un aumento en visitantes y turistas de miles de personas. Calculó que será en un año, aproximadamente, cuado se pueda manejar una cifra con más exactitud”.