Los asaltos y robos cometidos en los últimos días no empañan la imagen turística de Hidalgo, considerada como la entidad más segura en esta industria; por el contrario, el estado se ha visto beneficiado por la criminalidad que azota a estados como Guerrero,  Morelos, Michoacán o Colima, afirmó el secretario de Turismo, Eduardo Baños Gómez.

Normalmente es la madre la que tiene la última palabra sobre el destino turístico que se elige, y naturalmente rechaza aquellos sitios que se caracterizan por ser violentos”, afirmó.

Consideró que los asaltos registrados en los últimos días en Pachuca son muy lamentables, pero sigue siendo hechos aislados y no una constante en el estado, y prueba de ello es que la actividad turística ha venido creciendo significativamente en la entidad.

Minutos antes, Baños Gómez encabezó la presentación del Programa de Transferencia Tecnológica (Prott) 2017, en el que trabaja conjuntamente con el Instituto Politécnico Nacional (IPN), en donde destacó que este año la actividad turística ha crecido en un 20 por ciento, en unos 600 mil visitantes más que el año anterior en este mismo período; la derrama económica ha crecido en un 40  por ciento en relación al 2016 y en ocupación hotelera se registra un avance de entre 4 y 5 puntos porcentuales.

Esto no sólo nos indica que tenemos más turistas, sino que están gastando más, y la verdad es que esto es música para nuestros oídos”, afirmó.

Un crecimiento en la actividad turística, dijo, resultado del trabajo que desarrollan desde los empleados más bajos hasta el director general o presidente de la empresa.

 

Inseguridad en otros sitios beneficia a Hidalgo

En entrevista Baños Gómez aceptó que afectaciones en otros importantes destinos turísticos están beneficiando al estado de Hidalgo, pues aquí los visitantes se sienten seguros para descansar, realizar turismo de aventura, pernoctar en hoteles, cabañas o al aire libre, recorrer sitios de interés turístico.

Destacó que salvo incidentes menores, los destinos turísticos hidalguenses no han sido escenario de hechos delictivos o conflictos que pongan en riesgo la seguridad de turistas y visitantes, los que se mueven con seguridad y comodidad por el estado.