Europa ha dado un giro peligroso a su estrategia en el mar Mediterráneo al acudir a Libia en busca de ayuda para reducir el número de migrantes que intenta llegar al continente en embarcaciones endebles, según indicó Amnistía Internacional en un reporte publicado el jueves.

La organización tachó de “imprudente” la estrategia de la UE de formar a guardacostas libios para rescatar a migrantes.

Al recurrir a Libia, un país sumido en el caos y que es a menudo el punto de partida de la peligrosa travesía, la UE ha creado una “tormenta perfecta” _el título del reporte de AI_ que podría imponer un doble castigo sobre migrantes a menudo desesperado. Estas personas enfrentan el riesgo de morir en el mar o de sufrir graves violaciones contra los derechos humanos cuando se vean devueltos a Libia y atrapados allí, afirmó el grupo humanitario.

Más de 2.000 migrantes que intentaban llegar a Europa han muerto en el mar en lo que va de año, mientras que unos 73.380 han llegado a Italia, según indicó el informe citando datos del Ministerio italiano del Interior. Se espera que para final de año, el número de llegadas iguale o supere las 181.400 personas de 20166, que fue más que en los dos años anteriores.

Una de las ideas que baraja la UE para gestionar la crisis es pedir ayuda a Libia, que tiene dos gobiernos rivales, para reducir las salidas. El bloque se está centrando en particular en equipar y formar a la Guardia Costera y la Marina libia para que hagan rescates en el mar y lideren la lucha contra las redes de contrabando.

Financiar y entrenar a Libia es “profundamente problemático”, indicó Amnistía, señalando que en el país no se respetan los derechos humanos y se conocen casos de violencia e incluso contrabando entre los guardacostas.

El grupo detalló un incidente del pasado agosto en la costa de Libia en el que varios agresores dispararon a un barco de rescate de Médicos Sin Fronteras. Un comité de expertos de Naciones Unidas en Libia confirmó más tarde que en el incidente habían participado dos miembros de una rama de los guardacostas. Los agentes amenazaron con armas a los migrantes, tomaron el control de su embarcación de madera y la llevaron de vuelta a Libia, indicó AI.

“La situación actual con la Guardia Costera libia es absolutamente escandalosa”, afirmó Iverna McGowan, que dirige la Oficina de Instituciones Europeas de AI, en una entrevista en Bruselas. “Es inadmisible que la UE… permita ciertas operaciones de rescate que sabemos son inadecuadas y delegue de esta manera vidas humanas”.

Los peores casos podrían no salir a la luz, dijo McGowan. “La gente que desembarca en Libia vuelve a centros de detención ilegales en los que afrontan torturas, violaciones y otros abusos inimaginables”, dijo.

Las ONG tienen que seguir participando en los rescates de migrantes, señaló el informe, aunque Amnistía señala que la responsabilidad de esta tarea recae en los gobiernos. El grupo no mencionó la reciente amenaza de una abrumada Italia sobre que podría prohibir a las ONG llevar migrantes a los puertos en el sur de Italia.

Amnistía dijo que se necesita con urgencia una “operación humanitaria multinacional” bajo control de Italia, y que el empleo de recursos libios debe ser condicional o bajo ciertas limitaciones, incluyendo que no se hagan operaciones de rescate fuera de las aguas territoriales y el traslado de todos los migrantes rescatados a la UE o a otros barcos apropiados.

AI no es la única que ha expresado su preocupación por depender de Libia para aliviar la crisis migrante.

El director de búsqueda y rescate de Save the Children, Rob MacGillivray, dijo en un comunicado que los migrantes rescatados han descrito situaciones espantosas en Libia, como acusaciones de agresiones sexuales, venta de personas a otros por trabajo y episodios de violencia como latigazos o descargas eléctricas en centros de detención.

“Simplemente empujar a gente desesperada de vuelta a Libia, descrita por muchos como un infierno, no es una solución”, afirmó.

En una rueda de prensa en París, el comisario de Migraciones de la UE, Dimitri Avramopoulos, admitió que la UE está recurriendo a un país en “condiciones muy precarias”.

La ejecutiva de la UE imploró el miércoles a los estados miembros que redoblen sus esfuerzos y muestran buena voluntad a la hora de ayudar a Italia y Grecia a lidiar con el aumento de migrantes que cruzan el Mediterráneo.

“Ya haría un mundo de diferencia en Europa si todos y cada uno de los estados miembros cumplieran sus compromisos de mostrar solidaridad”, afirmó el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, para aplauso de los legisladores en el Parlamento Europeo.

La UE se comprometió a suavizar la presión sobre Grecia e Italia haciendo que otros estados miembros recibieran a algunos de los refugiados que han hecho el peligroso viaje por el Mediterráneo. Sin embargo, algunos países en el centro y este de Europa han mostrado poco o ningún interés en hacerlo.

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