El mensaje institucional del rey, que apareció con gesto serio hablando desde su despacho en el Palacio de la Zarzuela, se produjo a dos días del referéndum y en el mismo día que se realizó una huelga general y una fuerte movilización en Barcelona en protesta contra la actuación policial el 1 de octubre, que dejó más de 800 heridos.

“Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática”: así empezó el monarca español su mensaje televisado para referirse a la crisis que se vive en Cataluña tras el referéndum de independencia del 1 de octubre.

Dos días después de la controvertida consulta impulsada por el gobierno catalán pero declarada ilegal por el Tribunal Constitucional de España, el jefe de Estado español reconoció el difícil momento político que vive su país.

Desde que inició su reinado, en junio de 2014, esta fue la primera vez que Felipe VI se dirige a la nación en un discurso televisado, sin contar el tradicional mensaje navideño que se emite todas las noches del 24 de diciembre, y en el que el monarca hace un balance del año y habla de los retos futuros para el país.

El rey, que suele dirigirse a los ciudadanos únicamente para dar sus saludos navideños, habló por cadena nacional y culpó de la crisis a la Generalitat –el gobierno autonómico– por su pretensión “de proclamar −ilegalmente− la independencia de Cataluña”.

“Las decisiones que ha ido tomando la Generalitat con esa finalidad, han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado”, dijo Felipe VI.