Paul Manafort, exjefe de la campaña presidencial de Donald Trump, y su socio Rick Gates se declararon hoy inocentes de las 12 acusaciones hechas en su contra por la oficina del fiscal especial Robert Mueller.

Durante una audiencia en una corte federal de Washington, el gobierno estadunidense pidió que se fije una fianza de libertad condicional por 10 millones de dólares para Manafort más cinco millones para Gates, y arresto domiciliario para ambos.

Manafort, de 68 años y quien dirigió la campaña presidencial de Trump entre junio y agosto del año pasado, y su socio fueron acusados de conspirar contra Estados Unidos, lavado de dinero e incumplimiento de registro como cabildero de un gobierno extranjero, entre otros cargos.

También recibieron siete acusaciones de violar sus obligaciones de presentar reportes de bancos y cuentas financieras en el extranjero, Glenn Selig, portavoz de Gates, dijo que su cliente aguarda la oportunidad de confrontar las acusaciones ante un jurado.

“No va hacer ningún comentario hasta que haya tenido la oportunidad de revisar el prolongado encauzamiento con su equipo legal”, comentó.

La Casa Blanca se distanció de inmediato del encausamiento contra Manafort y Gates, aseguró que no están relacionados con la campaña presidencial, pero declinó especular sobre la posibilidad de un perdón presidencial.

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