Más de 24 millones de pastillas de “tramadolo”, denominada la “droga del combatiente” y cuya venta sirve para financiar al denominado Estado Islámico (EI), fueron confiscadas hoy en el puerto italiano de Gioa Tauro (Sur), informaron las autoridades locales.

En un comunicado, el fiscal de Reggio Calabria, Federico Cafiero di Raho, informó que la droga habría alcanzado un valor en el mercado de más de 50 millones de euros (58.2 millones de dólares), pues cada pastilla es vendida a dos euros.

Precisó que luego de una compleja investigación, la sección Antiterrorismo de la Dirección Distrital Antimafia de la capital calabresa ordenó el decomiso del cargamento de la droga, llamada tramadolo, que llegó desde la India y estaba destinada a Libia.

Dijo que el tramadolo es una sustancia opiácea sintética, cuyo uso ha sido detectado en los escenarios de guerra mediorientales, por lo que es conocida como la “droga del combatiente”, pues es utilizada como excitante y para aumentar la resistencia física.

De acuerdo a informaciones compartidas con fuentes de investigación del extranjero, “el tráfico de tramadolo sería manejado directamente por el Estado Islámico con el fin de financiar actividades terroristas”.

En particular, indicó, esos recursos estarían destinados a financiar grupos extremistas que operan en Libia, Siria e Irak.

Informó que la investigación que llevó al decomiso, inició en mayo pasado, luego de que fuera encontrado en el norteño puerto de Génova un cargamento del mismo tipo de droga.

Según medios locales, rastros de ese estupefaciente fueron encontrados en el escondite del comando yihadista autor del atentado que causó decenas de muertos en 2015 el teatro Bataclán de París.

El tramadolo también fue detectado en la sangre de uno de los terroristas del ataque que costó 38 muertos en Susa, Túnez en ese mismo año.

El fiscal adjunto de Regio Calabria, Gaetano Paci, declaró a los medios que han sido detectadas relaciones de negocios entre organizaciones yihadistas y la Ndrangheta, la mafia calabresa, que controla los tráficos ilegales en el puerto de Gioia Tauro.

 

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