A los siete meses Bobby fue víctima del novio de su tía, quien lo golpeó, mordió, maltrató sus genitales y casi le quita la vida.

La crueldad de un hombre cambió la vida de Bobby, quien con tan sólo siete meses de edad, fue agredido por la pareja de su tío, dejándolo ciego, tetraplégico y con daño cerebral. 

La familia del pequeño, a quién no le daban esperanza de vida, compartió su historia, para pedir apoyo económico con los gastos médicos de su hijo y hacer consciencia ante los abusos de los que algunos niños han sido víctimas.

En septiembre de 2014, los padres de Bobby lo dejaron a él y su hermana al cuidado de su abuela y tía, quienes a su vez pidieron a su novio vigilar a los pequeños mientras salían; al regresar, encontraron al pequeño de siete meses con fuertes lesiones.

Andrew Nolan, quien estaba a su cargo, relató que durante el tiempo que tomó una siesta alguien había entrado y agredido a Bobby. 

De la forma más despiadada el bebé fue golpeado y casi asesinado.

Bobby sufrió múltiples fracturas de cráneo causadas por un trauma de fuerza contundente, acumulación de sangre en sus ojos por violentas sacudidas, marcas de quemaduras, vértebras fracturadas, genitales magullados, marcas de mordiscos en su indefenso cuerpo entre otras atrocidades; describieron los padres de Bobby a través de la página de Facebook “Bobby the brave“, referida por el portal Debate.

Ante el pronóstico desesperanzador de los médicos, debido a la condición del bebé, decidieron desconectarlo, pero pronto comenzó a mostrar mejoras. Hoy Bobby tiene tres años y aunque no recuperó su vida normal, ha superado muchos obstáculos. 

Luego de la tragedia ocurrida en Australia, los padres del niño crearon una página de Facebook para pedir ayuda “no solo para apoyar a la familia con los gastos continuos, sino también para luchar por penas y penas más severas para los abusadores de niños y crear conciencia para que podamos reducir el número de incidentes de abuso infantil en el futuro”, publicaron.

En octubre de 2014, Andrew Nolan, fue arrestado acusado de daños corporales graves con intención y se le negó la libertad bajo fianza. Poco más de año después confesó su delito.

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