Al menos 37 personas podrían haber muerto en el incendio que arrasó un centro comercial que albergaba una oficina de atención telefónica de una multinacional estadounidense en la ciudad de Davao, al sur de Filipinas, país ya devastado por una tormenta tropical.

Este incendio se suma a otra tragedia de origen natural que azota el archipiélago: la tormenta tropical Tembin, que ha causado más de 200 muertos en el sur de Filipinas, donde 70.000 personas se vieron obligadas a huir.

Los bomberos recuperaron este domingo un primer cadáver, cuando ya el incendio estaba bajo control, indicó  la alcaldesa de Davao, Sara Duterte, hija del presidente.

Los bomberos llegaron a la conclusión de que todas las personas atrapadas en el edificio habían perecido,  “Consideran que nadie pudo sobrevivir en medio de este calor y de esta espesa humareda negra”, afirmó.

COMPARTIR