La justicia francesa ha abierto una investigación preliminar contra Apple por la supuesta “obsolescencia programada” de ciertos modelos de iPhone del gigante estadounidense, acusado de ralentizar voluntariamente algunos de sus teléfonos, informó este lunes una fuente judicial.

Abierta el 5 de enero, la investigación, que también concierne hechos de “engaño”, llega tras la denuncia de la asociación francesa Halte à l’obsolescence programmée (HOP, ‘Alto a la obsolescencia programada’), presentada el 27 de diciembre, en la que se acusa a Apple de disminuir expresamente el rendimiento y la duración de sus smartphones mediante su sistema de actualización.

Apple reconoció a fines de diciembre lo que muchos propietarios de iPhone habían sospechado por largo tiempo: hizo más lentos a los teléfonos viejos.

El gigante de la tecnología emitió un comunicado de explicación poco común el 21 de diciembre, diciendo que ha utilizado actualizaciones de software para limitar el desempeño de los iPhones más antiguos y evitar que se cierren de forma inesperada.