Rescatistas en Taiwán continúan trabajando para liberar a las personas que aún permanecen atrapadas en edificios, después de que un terremoto de 6,4 de magnitud sacudiera la ciudad oriental de Hualien.

En las labores de salvamento, dificultadas por la ola de frío que se vive en la zona, participan 644 militares y más de 750 efectivos de la policía y los bomberos, con equipos de excavadoras y detectores de signos vitales, informó el primer ministro isleño, Lai Ching-de.

El terremoto ha dañado varias infraestructuras, entre ellas dos puentes y varias carreteras, aunque el primer ministro subrayó que ya se han iniciado las tareas de reparación y se espera una “vuelta a la normalidad” en breve.

Entre los edificios afectados se encuentra el Hotel Tongshuai,donde los primeros pisos se hundieron dejando atrapados a tres empleados, de los que dos fueron rescatados con vida de los escombros tras 15 horas de trabajos de salvamento, mientras que la tercera, una mujer, es uno de los fallecidos en el terremoto.

“Estaba a punto de salir de mi trabajo cuando llegó el terremoto”, dijo a la prensa uno de los rescatados, Chen Ming-hui.

Otras estructuras especialmente dañadas por el seísmo fueron el Edificio Residencial-Comercial Yunmencuidi, que albergaba un restaurante y quedó inclinado casi 45 grados, y el Hotel Meilun, donde se concentran la mayoría de las personas no localizadas hasta el momento.

Entre los heridos hay 33 extranjeros, sin que por el momento se haya informado de víctimas latinoamericanas, mientras que uno de ellos, chino, se encuentra en estado crítico, informó el centro de emergencias.

Aunque las zonas más afectadas fueron las cercanas a la ciudad de Hualien, en concreto los distritos nororientales de la urbe, el terremoto se sintió en toda la isla y desencadenó el pánico de muchos.