De ganar el Oscar a mejor director, el próximo domingo, Guillermo del Toro consolidará el mejor momento que viven cineastas mexicanos en la historia de Hollywood.

Sería la cuarta ocasión que el galardón recaiga en un realizador mexicano en los últimos cinco años.

Del Toro, nacido en Guadalajara, con su trabajo en “La forma del agua” (“The shape of water”) es considerado superfavorito para ganar esta estatuilla y, de manera unánime, críticos de cine lo perfilan como triunfador.

El realizador tiene detrás de él un respaldo apabullante, ya que ha arrasado en todas las entregas en que ha sido nominado como en los Globos de Oro, del Sindicato de Directores de America (DGA), Critic’s Choice y premios BAFTA, entre otros.

En 2014, Alfonso Cuaron se convirtió en el primer director mexicano en ganar el Oscar con su trabajo en “Gravity”.

Al año siguiente su compatriota Alejandro González Inárritu se llevó la estatuilla por “Birdman” y de forma impresionante repitió con “The revenant”.

Esa racha pocas veces vista en esta entrega para directores de una misma nacionalidad fue rota el año pasado, cuando el mejor director se lo llevó el realizador francés Damien Chazelle por “La La Land”.

Destaca además que Cuaron, González Inárritu y Del Toro son llamados “los tres amigos” porque además de trabajar en esta competida industria han forjado una amistad de décadas.

Los tres cambiaron su lugar de residencia y llegaron a Hollywood en la década de los años 90, cuando les tocó picar piedra y llegar hasta donde han logrado.

Del Toro tiene una extensa carrera dirigiendo películas de ciencia ficción y de corte fantástico como “El laberinto del fauno”, “El espinazo del diablo”, “Hellboy” y “Blade”, entre otras.

“Hace muchos años, Guillermo me dijo con sus ojos abiertos, gigantes y chispeantes, sobre una idea que le daba vueltas alrededor de su cabeza para su próxima película: La historia de amor entre una mujer muda y un hombre pez“, declaró recientemente González Iñárritu.

“Esa idea no solo le puede ocurrir a Guillermo del Toro, sino que solo un artista como él sería capaz de llevarla a cabo. Y por esa misma razón, además de entusiasmarme con su idea, sabía que sería su mejor película”, manifestó.

González Iñárritu abundó que “La forma del agua” es un ejemplo de un tipo de película que solo podría existir si fue creada y dirigida por Del Toro.

Recuerda a Del Toro una vez diciéndole que se sentía como el hombre pez, que es un extraño y un monstruo para el mundo cuando no está en el agua.

“‘La forma del agua’ es una carta de amor para amar”, indicó. “Y una declaración de amor para el cine. Y Guillermo cambió el paradigma de la historia del monstruo porque ningún monstruo o princesa tiene que cambiar”, remató.

“La única verdadera transformación viene desde adentro, amando y aceptando a los demás como son (…) Al igual que algunas de las obras literarias de Haruki Murakami, ‘Shape of Water’ de Guillermo del Toro es una delicia de fantasía y un milagro que existe en nuestra realidad”, puntualizó.