El mundo conmemora cada 8 de marzo el Día de la Mujer; no obstante, cabe recordar que no se trata de una fecha festiva, pues tuvo origen y fue en recuerdo de dos tragedias que pusieron el dedo en la llaga sobre los derechos de las mujeres trabajadoras.

La primera fue el 8 de marzo de 1857, cuando las trabajadoras de la fábrica textil Cotton se manifestaron en las calles de Nueva York porque demandaban mejores condiciones laborales, jornadas con un horario fijo de 10 horas y salario equiparado al de los varones.

Sin embargo fueron reprimidas por la policía de la ciudad, incidente que dejó un saldo de 120 mujeres fallecidas. Todas ellas fueron veladas en un funeral masivo.

Para recordarlas, cientos de personas salieron a las calles en medio de una marcha silenciosa que se volvió un símbolo de la lucha en pro de los derechos de las mujeres.

Luego, en 1909 se celebró por primera vez en Estados Unidos el Día de la Mujer Trabajadora.

Años después, el 25 de marzo de 1911 otra tragedia golpeó a las mujeres del sector textil: un terrible incendio acabó con la fábrica de playeras Triangle Shirtwais de Nueva York. En sólo 20 minutos, el edificio entero se redujo a cenizas con 146 féminas en su interior, la mayoría eran inmigrantes europeas y judías.

Estos hechos profundamente dolorosos quedaron inscritos en la historia de la lucha por los derechos humanos, la cual marcó a las décadas siguientes con logros y conquistas en el ámbito laboral, social y en la participación política de las mujeres.

Símbolo de esa lucha han sido varias mujeres destacadas en ámbitos como la ciencia, la política, las artes y los derechos civiles, las cuales recordamos hoy.