Fiel a su vocación por la hipérbole, el agente Scott Boras encontró una manera peculiar de describir el impacto de la adquisición de Eric Hosmer en los Padres de San Diego.

Inspirándose en el ámbito de la geología, Boras dijo que los Padres son un volcán que amenaza con hacer erupción.

“Creo que la organización es un volcán de talentosa lava caliente”, señaló el agente durante la presentación de Hosmer, el primera base que San Diego adquirió en la agencia libre al pactar un contrato de 144 millones de dólares por ocho años.

La etiqueta #hottalentlava se hizo viral en las redes sociales, y los propios jugadores empezaron a lucir camisetas con la frase.

UN LÍDER PARA EL PROCESO

El arribo de Hosmer al sur de California es parte del “proceso” de reconstrucción de los Padres, que hasta ahora se habían concentrado en acumular prospectos mediante canjes, draft —el año pasado mantuvieron en el roster principal a tres jugadores tomados del draft de Regla 5— y mercado internacional tras la fallida apuesta con costosos veteranos en 2015.

Ese fue el año que Hosmer se consagró campeón de la Serie Mundial con los Reales de Kansas City, y su contratación obedeció en buena medida al deseo de los dueños de contar con alguien que asuma dotes de líder.

“Me entusiasmó la visión de San Diego con este joven grupo de jugadores”, dijo Hosmer, de 28 años. “El que me hayan tomado en cuenta para ser parte de esto, poder ser guía de estos jugadores y poder darle a esta ciudad un campeonato”.

Ese grupo de talento joven o “lava caliente” es encabezado por el jardinero central dominicano Manuel Margot (23 años) y el receptor Austin Hedges (25), ambos integrantes del roster de Grandes Ligas.

En la cantera hay más que se están abriendo paso, como el torpedero dominicano Fernando Tatis hijo, el segunda base mexicano Luis Urías y los pitchers Cal Quantrill, Eric Lauer, Joey Lucchesi y Jacob Nix. Falta incluir al venezolano Anderson Espinoza, un derecho que se recupera de una cirugía reconstructiva del codo.

¿ERA EL MOMENTO PARA GASTAR?

Los Padres, única franquicia de los deportes más populares de Estados Unidos en la ciudad, no se clasifican a los playoffs desde 2006 y no rubrican una temporada con saldo positivo desde 2010.

También salieron derrotados en las dos ocasiones que disputaron la Serie Mundial desde su comienzo en 1969 y vienen de quedar penúltimos en la División Oeste de la Liga Nacional, rezagados a 33 juegos de los Dodgers de Los Ángeles, los campeones del circuito. Tuvieron el peor diferencial de carreras en las mayores.

COMPARTIR