Cómo vencer a la muerte es uno de los grandes temas que obsesiona a la humanidad desde siempre, ¿Es posible vivir por siempre? De acuerdo con una startup estadounidense se podría alcanzar la inmortalidad. Claro que para eso hay que estar dispuesto a dejar la vida real y conformarse con vivir en el universo digital.

Nectome, una compañía integrada por científicos formados en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), asegura que en un futuro no muy lejano se podrá hacer una copia digital del cerebro para alojarla en la nube. Para lograr esto, se necesita que el cerebro esté fresco para así poder preservarlo en un estado óptimo para su posterior reconstrucción.

La compañía sugiere que se conecte a pacientes terminales y en estados irreversibles a una máquina con la cual se les inyectaría una mezcla de químicos a través de las arterias carótidas en el cuello mientras están vivos y bajo los efectos de anestesia. De este modo, el paciente moriría de inmediato y su cerebro quedaría vitrificado para que, eventualmente, se pueda reconstruir su conectoma, es decir un mapa de las conexiones entre las neuronas del cerebro. Con esa información luego se crearía una simulación computacional con la cual el paciente (o más bien su mente) volvería a la vida pero solo en formato digital. Como el procedimiento es 100 por ciento letal los investigadores apuntan a proponer esta opción para pacientes en estado terminal y que estén dispuestos a someterse a este proceso de eutanasia.

Los que invirtieron en este proyecto “La aceleradora” y “Combinator” apoya la iniciativa de Nectome (ya aportó 120 mil dolares) y lo que es más, su presidente, Sam Altman, es una de las 25 personas que se anotó en la lista de espera para probar este procedimiento cuando esté aprobado. Para eso abonó un depósito de 10 mil dólares, una suma reembolsable en caso de que la persona se arrepienta y no quiera participar de la iniciativa. “Asumo que mi cerebro se subirá a la nube”, le dijo Altman a la revista MIT Technology Review.

“Nuestro proceso de vitrificación (conocido como Criopreservación estabilizada con aldehído) ganó el Premio de la Preservación del Cerebro por lograr conservar la totalidad del conectoma de un conejo. Y actualmente estamos trabajando duro para llevar adelante este proceso en cerebros más grandes”, se lee en el sitio oficial de Nectome. La startup fue fundada y está liderada por Michael McCanna y Robert McIntyre, expertos en computación e inteligencia artificial y egresados del MIT.

Parte de los procesos de investigación incluyó, en febrero, una prueba realizada en el cuerpo de una mujer 2.5 horas luego de que falleciera. Fue la primera vez que emplearon esta técnica en un cerebro humano. Y si bien las cosas fueron bien no fueron ideales porque el procedimiento se hizo unas horas luego de la muerte de la persona (y por ende el cerebro no estaba todo lo fresco y óptimo que se requiere), de todos modos fue un paso importante en el avance de esta técnica. Nectome ya logró recaudar más de un millón de dólares en financiamiento además de una beca federal por 960 mil dolares de parte del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos para seguir con sus investigaciones. Ahora está trabajando en su emprendimiento junto con Edward Boyden, un neurocientífico muy reconocido del MIT.

La ficción habla sobre este tema La diferencia de esta iniciativa con la de Alcor Life Extension ­donde hay más de 150 cuerpos en nitrógeno líquido­, es que aquí no se busca traer nuevamente a la vida el cuerpo de la persona sino sus conexiones cerebrales. Y de ese modo reconstruir y recuperar las memorias y su identidad de manera virtual. En el film Transcendence, protagonizado por Johnny Depp, Rebecca Hall y Morgan Freeman se plantea algo similar, cuando el personaje de Depp logra que su conciencia se manifieste digitalmente.

En la serie Altered Carbon que se emite por Netflix y que está basada en la novela homónima escrita en 2002 por Richard K. Morgan también se plantea la posibilidad de hacer un back up digital del cerebro que luego se puede cargar en “fundas” tal como se llama a los cuerpos creados artificialmente para este propósito. En la película Chappie se crea una inteligencia artificial que imita el funcionamiento y comportamiento de la mente humana. Todos estos son apenas algunos de los tantos ejemplos que hay en la literatura y la pantalla grande (y chica) sobre el tema de la inmortalidad digital. Incluso en la vida real existen los algoritmos que emulan el funcionamiento de las redes neuronales, pero de ahí a lograr recrear un cerebro humano de una persona en particular con todo lo que hace a su identidad e historia es otro tema. Todo indica que aún falta mucho tiempo para concretar este anhelado sueño.

¿Qué es un conectoma?.

Un conectoma es un mapa de las conexiones entre las neuronas del cerebro. Esto podría ser la base para recrear la conciencia de una persona, aunque falta mucho para llegar a esto porque el cerebro es un sistema extremadamente complejo y aún no se conoce en su totalidad.

Hay más de cien mil millones de neuronas en el cerebro y cada neurona puede recibir el estímulo de otras 10 mil neuronas, con lo cual la cantidad de redes neuronales en el cerebro es enorme. ¿Estamos cerca de la inmortalidad digital? “Más allá de que pueda haber muchas startups dedicadas a preservar el cerebro, todavía no sabemos cómo se puede guardar esa información del cerebro digitalmente porque todavía no sabemos del todo cómo el cerebro almacena toda esa información”, explica Fabricio Ballarini, licenciado en Ciencias Biológicas, doctor de la Facultad de Medicina e investigador del Conicet, en diálogo con Infobae. Según el especialista, existen dos grandes temas que hay que resolver para avanzar en esta iniciativa.

Por un lado terminar de comprender con mayor profundidad los procesos que ocurren en el cerebro. “Todavía no sabemos dónde está la conciencia. Sabemos que es una red total que necesita de la activación de determinadas neuronas pero no se sabe específicamente dónde están determinadas estructuras y los estados inconscientes. Y si bien sabemos que los recuerdos se almacenarían en conexiones simpáticas, es complejo determinar puntualmente en qué lugar específico se encuentra tal o cual recuerdo”, analiza. Una vez que se termine de comprender el complejo mapa de las redes neuronales hay que elaborar una forma para poder pasar toda esa data a la nube, tal como pretenden hacer los creadores de Nectome. “Lo verdaderamente difícil es ver cómo se trasladan o almacenan digitalmente todas esas conexiones que generamos durante años”, detalla el especialista. “Es fundamental invertir en ciencia básica para saber cómo funciona el cerebro, si no va a ser muy difícil avanzar en este sentido”, concluye Ballarini.

En el sitio oficial de Nectome aclaran que esta posibilidad de hacer un back up digital para recrear la mente humana con todas sus particularidades podría hacerse posible “dentro de este siglo”, siempre y cuando “los recuerdos pueden ser preservados por una técnica suficientemente buena de almacenamiento del cerebro”.