Si llega a tus manos una caja de cigarrillos, es probable que lleve una advertencia diciendo que el tabaco puede producir cáncer, algo que a estas alturas es bastante común en muchos países, sin embargo, te sorprenderías si vieras una taza de café con la misma advertencia.

Eso es lo que va a ocurrir en California, Estados Unidos, luego que una corte dictaminara que el café vendido en ese estado debe llevar el mismo tipo de alerta.

Un juez de Los Ángeles determinó que la cadena Starbucks y alrededor de otras 90 empresas de café no han cumplido con advertir a sus clientes que el producto contiene un componente potencialmente tóxico (acrilamida) que se produce durante el tostado de los granos.

Las empresas afectadas fueron objeto de una demanda interpuesta por una organización sin fines de lucro, cuyo argumento central es que la acrilamida es considerada como un cancerígeno según la ley del estado y que -por lo tanto- el café debería llevar un advertencia al respecto.

El magistrado, Elihu Berle, quien emitió el fallo a favor del Consejo para la Educación y la Investigación de Tóxicos, dijo que las compañías no deberían quedar eximidas de la ley, dado que no han podido demostrar que “el consumo de café es un beneficio para la salud humana“.

Las firmas aludidas en el dictamen tienen plazo hasta el 10 de abril para apelar.

Un comunicado de la Asociación Nacional de Café (Anacafe)señaló que la industria está considerando una apelación.

“Las etiquetas de advertencia sobre el café podrían ser engañosas. Los lineamientos alimentarios del gobierno de Estados Unidos señalan que el café puede ser parte de un estilo de vida saludable”.

La demanda fue interpuesta en 2010, argumentando que los vendedores de café deberían pagar multas de hasta US$2.500 por cada persona expuesta a la acrilamida en California desde 2002.

La próxima fase del juicio determinaría las posibles multas, pero información extraoficial señala que las empresas estarían por la opción de llegar a un acuerdo y usar advertencias sobre el químico.

En 2016, el café fue removido de la lista de posibles cancerígenos de la Organización Mundial de la Salud.