Al menos 43 personas fallecieron por las potentes tormentas de viento y lluvia que azotaron el norte de India, según las autoridades.

Los vientos llegaron a alcanzar los 109 kilómetros (68 millas) por hora el domingo, derribando árboles, líneas eléctricas y viviendas, dijeron funcionarios de la agencia meteorológica. Los trenes y el servicio de cercanías quedó paralizado y docenas de vuelos fueron desviados del aeropuerto internacional de Nueva Delhi por la llegada de la tormenta a la capital, donde tiñó el cielo de marrón con polvo y arena.

Según las autoridades de Uttar Pradesh, al menos 38 personas perdieron la vida en el estado. Dos más fallecieron en Nueva Delhi.

El primer ministro de India, Narendra Modi, dijo en un tuit que estaba “apenado por la pérdida de vidas debido a las tormentas en algunas partes del país”.