El New York Times aseguró que los dirigentes de la UEFA discuten la posibilidad de que la final de la Champions League salga del viejo continente y se juegue en Estados Unidos.

Las opciones serían la ciudad de Nueva York, Miami o Doha, que concentran grandes cantidades de fanáticos del futbol europeo.

El motivo estaría relacionado a problemas que presentaron las últimas sedes de la final, Cardiff y Kiev: precios desorbitados y dificultades para llegar a los destinos.

La UEFA buscaría no repetir sedes continuamente, pues siendo estrictos, pocas ciudades de Europa podrían albergar dicho evento.