Los productos de panificación son una buena fuente de carbohidratos, al igual que cualquiera elaborado con cereales como tortillas, pan, galletas, arroz, pasta, etc. La función principal de esos compuestos es dar energía al cuerpo para desempeñar desde actividades físicas, hasta neuronales, pero domina la creencia de que causan aumento de peso, lo que es falso de acuerdo con los especialistas, ya que ese aporte calórico es necesario dentro de una dieta correcta.

Además del aporte de carbohidratos, “las características del trigo son idóneas, porque es fuente de nutrimentos como proteína, fibra, fitonutrimentos y potasio”, explicó en entrevista María Andrea Trejo Márquez, investigadora de la UNAM especializada en tecnología e ingeniería de alimentos.

“Hay estudios que afirman que el pan, sobre todo si aporta fibra, como el pan integral o elaborado con granos enteros, también ayuda a combatir los altos niveles de colesterol LDL (por la sigla en inglés de lipoproteínas de baja densidad), también conocido como colesterol malo”, siempre acompañado de una dieta correcta y un estilo de vida saludable, aseguró la especialista.

“Muchos nutriólogos recomiendan consumir panes integrales que aportan varios beneficios a la salud, como una mejor digestión y una menor acumulación de colesterol en la sangre”, subrayó.

De hecho, una investigación del departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona (UB) demostró que los consumidores habituales de pan presentan menores niveles del llamado colesterol malo. El estudio, en el que participaron 275 voluntarios, incluso demostró que las personas que consumen pan todos los días presentan parámetros clínicos más saludables desde el punto de vista cardiovascular.

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