Alemania denunció hoy el fuerte impacto que le produce el anuncio de Estados Unidos sobre aplicar aranceles al acero y al aluminio de la Unión Europea (UE) y teme al mismo tiempo que estos se apliquen también contra los automóviles alemanes.

El gobierno, sin embargo, advirtió en contra de una escalada del conflicto comercial con el país, que fue hasta ahora el más respetado por Alemania.

Berlín calificó la aplicación de los aranceles de castigo contra la UE de ser contrarios al derecho internacional.

Considera que las medidas son unilaterales y violan la ley y el argumento de que se aplican por seguridad nacional no corresponde a los hechos.

Funcionarios locales pusieron énfasis en que semejantes medidas encierran el peligro de desencadenar una espiral conflictiva. A pesar de ello, Alemania reaccionará conforme a la ley internacional y a la multilateralidad.

En Kiev, capital de Ucrania, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, declaró este jueves que a la política de Estados Unidos de “America First” hay que responder con “EU United“ (Unión Europea unida).

El jefe de la diplomacia alemana lanzó este jueves un llamado a la Unión Europea a cerrar filas en forma decidida. Expresó que ahora será necesario que tome contramedidas proporcionales a las que impone Washington con aranceles de castigo.

Nunca pensé que alguna vez iba a pronunciar una frase semejante respecto a Estados Unidos“, dijo.

La nación norteamericana había sido después de la Segunda Guerra Mundial el principal socio político de Alemania y de Europa Occidental, un socio económico y de inversión muy relevante y muy respetado.

El presidente de la Confederación de la Industria Alemana, Dieter Kempf, declaró este jueves en Berlín que “el intransigente proceder (del presidente Trump) es miope y autodestructivo“.

Agregó que con los aranceles de castigo que puso en marcha el propio Estados Unidos está haciendo retroceder la relación y la sociedad trasatlánticas en décadas.

Kempf apuntó además que la actuación de Trump pone en peligro numerosos puestos de trabajo en la industria de la transformación y encarecerá los productos para los estadunidenses.

La asociación trasatlántica se formó entre Estados Unidos y Europa occidental a raíz del término de la Segunda Guerra Mundial.

El proteccionismo de Trump para favorecer a la industria estadunidense del acero y del aluminio no ayudará ni un quantum (la porción mas pequeña de materia-energía que se conoce) a ese sector industrial, dijo Kempf.

Al bofetón que le propinó este jueves Estados Unidos a la Unión Europea, México y Canadá, se suma la amenaza del gobierno estadunidense de aplicar aranceles de castigo contra los autos alemanes.

El presidente de la Asociación Alemana de la Industria Autmotriz, Bernhard Mattes, denunció el hecho de que justamente Estados Unidos, el país de la libertad, aplique instrumentos de aislamiento a su más importante socio comercial es incomprensible y no es acorde con la globalización.

No obstante, puso de manifiesto la importancia central de la relación trasatlántica tanto en lo político como en lo económico. Subrayó que la asociación que representa entiende que la Unión Europea tiene que dar una respuesta y una posición claras.

Al mismo tiempo, pidió que se busquen caminos para la cooperación y el acuerdo para practicar un comercio justo.

El presidente Trump tiene entre ceja y ceja a Alemania porque ese país tiene un elevado superávit comercial que Trump considera que es a costa de Estados Unidos.

La Unión Europea cobra aranceles más elevados a los autos estadounideses que importa, en comparación con lo que aplica Estados Unidos a los autos de marcas europeas.