El portavoz de Bolton, Garrett Marquis, informó en su cuenta de Twitter del viaje del asesor de Trump, pero no confirmó si el encuentro entre los presidentes se produciría a mediados de julio en Viena, como asegura el diario británico The Times.

“Del 25 al 27 de junio, el asesor de seguridad nacional John Bolton se reunirá con aliados estadounidenses en Londres y Roma para conversar sobre asuntos de seguridad nacional, y viajará a Moscú para hablar sobre un posible encuentro entre los presidentes Trump y Putin”, indicó Marquis.

Según The Times, la Casa Blanca espera que la reunión entre los dos jefes de Estado se celebre o bien antes de la cumbre de la OTAN, que tendrá lugar el 11 y 12 de julio en Bruselas, o bien inmediatamente después de la visita de Trump al Reino Unido, prevista para el 13 de julio.

El rotativo indica que la cita podría tener lugar en Viena, donde está la sede de la Organización para la seguridad y la cooperación en Europa (OSCE), de la que EU y Rusia son miembros.

La cadena CNN aseguró hoy, citando una fuente diplomática, que Viena es la localización más probable del encuentro, dado que Moscú ha insistido en que debe producirse en un lugar neutral y no en Washington, como supuestamente quería el Gobierno de Trump.

El pasado viernes, Trump aseguró que es “posible” que se reúna con Putin, posiblemente este mismo verano, y el Kremlin también se ha mostrado abierto a esa posibilidad.

No obstante, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, no quiso confirmar hoy la fecha y el lugar de la posible cumbre y subrayó que Moscú busca una “normalización de las relaciones estrictamente bilaterales” con Washington.

Trump y Putin se reunieron por primera vez en julio pasado durante la cumbre del G20 en Alemania, pero no se han visto desde entonces y ahora buscan un encuentro bilateral más amplio.

Durante la cumbre del G7 a comienzos de junio en Canadá, Trump propuso que Rusia se reincorpore a ese grupo de las principales economías del mundo, del que fue expulsada en 2014 tras la anexión rusa del territorio ucraniano de Crimea.

Aunque EU mantiene duras sanciones a Rusia, Trump ha mostrado deseoso de mejorar las relaciones, algo que ha inquietado a la oposición demócrata debido a la posibilidad de que el entorno del actual mandatario facilitara la injerencia rusa en las elecciones de 2016, algo que investiga el fiscal especial Robert Mueller.