El primer grupo de migrantes rescatados por una embarcación privada que pudo atracar en Malta bajo la promesa de que serían reubicados entre varios países de la Unión Europea partieron a Francia el jueves en un vuelo comercial.

El primer ministro de Malta, Joseph Muscat, tuiteó que un número no concretado de migrantes, que formaban parte del grupo 234 que llegaron a bordo del buque Lifeline la semana pasada, despegaron rumbo a Francia como parte de un “acuerdo ad hoc entre nueve países” sobre “reparto de responsabilidades”.

Malta e Italia habían negado permiso de atraque al Lifeline, a bordo del que viajaban migrantes rescatados en aguas del Mediterráneo próximas a Libia, donde los traficantes de personas tienen su base de operaciones. Tras un enfrentamiento, Malta permitió la entrada de la embarcación solo si otros socios de la Unión Europea se ofrecían a reubicar a parte de los pasajeros. Italia, Malta, otras seis naciones comunitarias y Noruega, alcanzaron un acuerdo.