El noveno lanzamiento de un cohete New Shepard de Blue Origin ha sido todo un éxito. Tal y como estaba previsto la cápsula se separó del cohete como en una misión normal, pero justo después de la separación se activó el sistema de escape que en una situación de emergencia habría alejado la cápsula del cohete.

Esto produjo aceleraciones momentáneas de 10g, incómodas pero perfectamente sobrevivibles y después la cápsula siguió ascendiendo hasta los 119 kilómetros de altitud máxima para tomar tierra suavemente 11 minutos y 17 segundos después del despegue.

El New Shepard aterrizó también sin problemas, demostrando una vez más la efectividad de su motor BE-3, que lo frena rápidamente cuando todo parece indicar que se tendría que estampar contra el suelo.

Este cohete en concreto y la cápsula es la tercera vez que salen al espacio. Y el éxito de la prueba pone a Blue Origin un paso más cerca de empezar a poder llevar a cabo misiones tripuladas.

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