Un explosivo incendio que arrasó dos pequeñas comunidades en el norte de California el jueves llegó a la ciudad de Redding. Las llamas mataron a un operador de excavadora y quemaron a tres bomberos, además de destruir docenas de viviendas y de obligar a miles de aterrorizados residentes a huir.

El fuego devoró las comunidades de Shasta y Keswick antes de cruzar el Río Sacramento y llegar a Redding, una ciudad de alrededor de 92.000 habitantes, la más grande de la región.

El conocido como incendio Carr está “arrasando todo a su paso”, dijo Scott McLean, portavoz de los efectivos del departamento de bomberos de California que luchan contra él.

“Es un muro de llamas”, agregó.

Los residentes del oeste de Redding, que no habían recibido órdenes de evacuación, se vieron sorprendidos por el incendio y tuvieron que huir sin previo aviso, provocando largas filas de retenciones mientras las llamas teñían el cielo de naranja.