La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está en la mejor disposición de hacer un esfuerzo en materia de austeridad, pero es un análisis que no sólo le corresponde al rector, sino a muchas otras instancias, como el Patronato de la Universidad, indicó el secretario general de la máxima casa de estudios, Leonardo Lomelí Vanegas.

Consultado sobre el programa de austeridad económica anunciado por el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, el funcionario de la UNAM dijo que la institución está dispuesta a recortar todos aquellos gastos de gestión administrativa

donde puede haber ahorros, aunque, advirtió, de manera cauta, ya que este rubro ocupa ya un porcentaje reducido en el presupuesto universitario.

Sin precisar si ya están elaborando estudios para la reducción de salarios, bonos, estímulos y las percepciones que se tienen, subrayó que la Universidad Nacional siempre hace esfuerzos por ejercer sus recursos económicos con la mayor austeridad posible, pero por supuesto se pueden analizar más opciones.

De acuerdo con las páginas de transparencia de la UNAM, la cual presenta información desagregada, el rector, Enrique Graue, por ejemplo, tiene una percepción económica de 177 mil 895 pesos, aunque no se cita si tiene o no gastos de representación ni a cuánto ascienden.