La jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, propuso juzgar al expresidente de Bancaja y Banco de Valencia, José Luis Olivas, por inversiones inmobiliarias en México del llamado Grupo Grand Coral y que supusieron un auténtico operativo de desfalco de ambas entidades bancarias.

La instancia judicial informó en un comunicado que el juicio será contra 48 personas, entre ellos directivos de ambos bancos y empresarios, y se excluye del mismo a otras nueves personas que habían sido también investigadas.

La jueza les somete a juicio por el delito societario continuado en su modalidad de administración desleal de gestión fraudulenta del patrimonio social o de apropiación indebida, y de un delito de lavado de capitales.

La magistrada explicó que Bancaja y Banco de Valencia participaron entre 2005 y 2009 en unas inversiones inmobiliarias en México, en el llamado Grupo Grand Coral (CGC) del que formaban parte también otros socios externos, inversiones muy diversas y de una “enorme magnitud económica”.

Según informes de los peritos judiciales, Bancaja y Banco de Valencia fueron los socios denominados “financiadores” que “favorecieron económicamente, de modo sistemático e injustificado en detrimento de dichas entidades, a los socios externos Juan Vicente Ferri, José Salvador Baldó y Juan Poch”.

La resolución enumera las operaciones sospechosas, como el Proyecto Zacatón y Piedras Bolas (en Baja California), en el que Ferri, Baldó y Poch obtuvieron una plusvalía injustificada de 138.8 millones de dólares.

El monto fue sufragado por las dos entidades financieras y posteriormente se transfirió a las cuentas en Andorra de los tres empresarios socios de Olivas.