Luego de que el Papa Francisco aprobara una modificación del Catecismo donde se declara “inaceptable” la pena de muerte, el compromiso de la iglesia católica por abolir dicha práctica tuvo eco en otras partes del mundo.

Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York, Estados Unidos, adelantó que promoverá anular la pena de muerte a nivel estatal “en solidaridad” con el pontífice.

El papa Francisco está dando lugar a un mundo más justo para todos”, señaló el mandatario neoyorquino en un comunicado en el que agregó que dicha condena “no tiene lugar en el siglo XXI”.

En la nación norteamericana, 31 de los 50 estados aún utilizan la pena de muerte, así como el gobierno federal y el Ejército.

Por su parte, este viernes Francia externó también su apoyo a las declaraciones del Vaticano.

Saludamos el deseo expresado de que la Iglesia se comprometa de forma determinante, en vista de su abolición en todo el mundo”, añadió el ministerio francés de Asuntos Extranjeros.

Resaltó que la nación está comprometida con eliminar ese “castigo injusto, inhumano e ineficaz” y llamó a los países que aún la aplican a considerar su abolición.