El gobierno de Estados Unidos anunció el martes que continuará con el plan de imponer aranceles del 25 por ciento a 16 mil millones de dólares adicionales en importaciones chinas.

Las autoridades aduaneras comenzarán a cobrar el impuesto fronterizo a partir del 23 de agosto, informó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. La lista de productos sujetos al nuevo gravamen incluye muchos bienes industriales, como turbinas de vapor y vigas de hierro.

EU impone nuevos aranceles a China, que toma represalias

El anuncio del martes no es sorpresivo. En abril, el gobierno había anunciado planes para imponer aranceles a mil 333 líneas de productos chinos por un valor de 50 mil millones de dólares al año. Después de recibir las opiniones del público, recortó 515 productos de la lista en junio y agregó 284. A partir del 6 de julio Estados Unidos comenzó a cobrar impuestos sobre los 818 bienes -por un valor de 34 mil millones de dólares- que quedaban de la lista de abril.

Mientras tanto, solicitó los comentarios del público en torno a los nuevos artículos. El gobierno dijo el martes que había decidido proceder con aranceles a 279 de los 284 artículos añadidos en junio. Tienen un valor de alrededor de 16 mil millones de dólares al año.

China ha respondido con impuestos similares a productos estadounidenses.

Trump impone aranceles del 25% a 50 mil millones en importaciones chinas

Y es probable que el conflicto crezca: Washington se prepara para imponer aranceles de hasta el 25 por ciento a productos chinos por un valor de 200 mil millones de dólares. Además, el magnate Donald Trump ha amenazado con aplicar gravámenes a prácticamente todo lo que China le vende a Estados Unidos. Las importaciones chinas de bienes y servicios a territorio estadounidense el año pasado sumaron casi 524 mil millones de dólares.

Las dos economías más grandes del mundo se encuentran enfrascadas en una guerra comercial luego de las acusaciones de Washington de que China utiliza estrategias depredadoras con el fin de arrebatar a Estados Unidos su supremacía tecnológica. Las presuntas estrategias incluyen el robo cibernético y el requisito de que las empresas estadounidenses entreguen secretos comerciales a cambio de tener acceso al mercado chino.