Los jugadores de la NFL siguen manifestando durante el himno nacional de Estados Unidos, pues en algunos partidos de pretemporada se dejan ver nuevas maneras de hacer notar su inconformidad por la situación racial.

En Filadelfia, el safety Malcolm Jenkins y el cornerback De’Vante Bausby de los Eagles, campeones de la última edición del Super Tazón, levantaron sus puños durante el himno previo a un partido contra Pittsburgh.

Michael Bennett emergió del túnel durante el himno y caminó hacia la banca mientras era entonado, mientras que todos los integrantes de los Steelers se pusieron de pie; en Miami, Kenny Stills, Albert Wilson y Robert Quinn protestaron durante el himno arrodillándose detrás de sus compañeros a un costado de la cancha.

Estas acciones causaron el repudio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pues en su cuenta de Twitter compartió su pensar, “los jugadores ganan una fortuna haciendo lo que aman y los que rechacen ponerse de pie orgullosamente por el himno deben ser suspendidos sin derecho a paga”, añadiendo que un partido de futbol americano no es lugar para protestar.

Actualmente la liga y el sindicato de jugadores siguen sin ponerse de acuerdo sobre un reglamento, para esta temporada, sobre las protestas durante el himno, luego que se ordenara inicialmente que todos se pusieran de pie al costado de la cancha cuando se entone el himno o quedarse en el vestuario.

La NFL mantiene un dialogo constructivo con la Asociación de Jugadores de la NFL sobre el himno y la temática de la equidad y justicia social que preocupan a muchos estadounidenses”, dijo el portavoz de la liga Brian McCarthy.