La propuesta del equipo de Andrés Manuel López Obrador era que los foros por la paz sirvieran como base para una política de “pacificación” y una probable Ley de Amnistía; sin embargo, las cosas no marchan tan bien.

No se trata de un grupo de magistrados o asistentes que deben levantar la mano ante las propuestas para aceptar o rechazar y calificar prioridades en la manera de tratar a los implicados en delitos como tortura o desapariciones; son personas cuya prioridad es conocer qué pasó con las víctimas y conseguir justicia.

Luchadores inconformes

Las “votaciones ordenadas” no llegan, parece un error en la planeación, o una charlatanería, como declaró José Manuel Mireles, el exlíder de las autodefensas, tras el tercer foro de pacificación que tuvo como sede la ciudad de Morelia, Michoacán.

Estos foros son una charlatanería y pura política, son una farsa porque no hay ningún luchador social como los que entregamos nuestra sangre por cambiar las cosas. Ahí no está Semeí, no está Hipólito. Esto es una farsa”.

Por su parte, Hipólito Mora, también exlíder de autodefensas, apuntó que no estaba de acuerdo con la amnistía, pues “yo no les doy el perdón. Me voy con él a la tumba; esa chamba se la dejo a Dios y él que decida a quién perdonar y a quién no”.

Cabe recordar que el presidente electo previamente aseguró que la amnistía no estaría al alcance de quienes cometieron delitos graves.