Durante una reunión con los gobernadores de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas el pasado fin de semana, Andrés Manuel López Obrador señaló que todo el impuesto que se cobra a turistas se utilizará para la construcción del Tren Maya.

Se calcula que la inversión pública federal para el proyecto del Tren Maya es de entre 120 y 150 mil millones de pesos, a los cuales podría sumar 8 mil millones por el concepto de impuesto a turismo, los cuales actualmente se emplean para fomentar este sector.

Cabe señalar que la ruta del tren, que tendrá en el otro extremo a Cancún, en Quintana Roo, abarcará mil 500 kilómetros, sería un detonante turístico y tendría un costo de entre 120 mil y 150 mil millones de pesos, que serán cubiertos con financiamiento mixto. Las obras podrían comenzar en 2019, luego de su licitación en diciembre próximo.

Se informó que en un plazo de cuatro años, los estados de Quintana Roo, Campeche, Yucatán, Tabasco y Chiapas estarían unidos mediante el emblemático Tren Maya, que recorrerá los principales centros arqueológicos de la cultura maya en México.

López Obrador explicó que no habrá afectaciones de tipo ecológico, para ello dijo que se estará llevando a cabo un programa de reforestación a ambos lados de la vía del tren, a lo largo de los mil 500 kilómetros de 50 mil hectáreas de árboles frutales y maderables, lo que ayudará en lo ecológico y detonará opciones de trabajo para 20 mil campesinos, ejidatarios y pequeños comuneros de manera permanente para el próximo año.

Desde Palenque, Chiapas, el tabasqueño reiteró que una de las metas de su administración es garantizar el doble del crecimiento en el país, lo cual significa un promedio de 4 por ciento al año.