Estados Unidos destacó la cooperación de México en el combate al terrorismo, aunque reconoció que existen desafíos, ya que la zona fronteriza es vulnerable para que puedan infiltrase este tipo de grupos violentos a territorio estadounidense.

Así lo revela el informe anual sobre terrorismo realizado por el Departamento de Estado que fue publicado ayer, y que descarta que se hayan enviado agentes a Estados Unidos a través de México.

El documento añade que hasta finales de 2017 tampoco había evidencia de que grupos terroristas internacionales se hubieran establecido en México o trabajen con cárteles mexicanos de la droga.

“La cooperación antiterrorista entre México y los Estados Unidos se mantuvo firme en 2017”, se lee en el informe, donde se analiza el panorama mundial y que dedica un apartado a México.

El reporte destacó que Estados Unidos y México colaboraron para mejorar la seguridad aeroportuaria y que ambos cooperaron para crear un sistema de intercambio de información para prevenir actos terroristas.

“EU se asoció con México para crear un sistema de intercambio de información para prevenir el terrorismo y otras actividades ilegales”, añade el documento que se puede consultar en el sitio oficial del Departamento de Estado.

La dependencia señaló que México carece hasta el momento de leyes funcionales para el decomiso de bienes.

“Los desafíos para la aplicación de la ley y la seguridad fronteriza incluyen la corrupción y la comunicación interinstitucional insuficiente. Además, muchos fiscales y jueces aún no dominaron la navegación del nuevo sistema de justicia penal”, destaca el informe.

En el panorama mundial, el reporte indica que los ataques terroristas bajaron 23% a nivel global en 2017 y las muertes provocadas por ese fenómeno se redujeron en 27% respecto a 2016, lo que atribuye a un descenso de la violencia en Irak.

El informe, cuya elaboración es mandato del Congreso de EU y cubre la mayoría de los países del mundo, indicó que 100 países registraron ataques terroristas en 2017, pero la mitad se concentró en sólo cinco países: Afganistán, India, Irak, Paquistán y Filipinas.

Al mismo tiempo, 70% de las víctimas de ataques terroristas murió en sólo cinco países: Siria, Somalia, Nigeria, Irak y Afganistán.