La violencia en Afganistán ha cobrado más de ocho mil víctimas civiles en lo que va de este año, principalmente por atentados suicidas con bombas, reveló este miércoles la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En su informe trimestral, la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA, por sus siglas en inglés) indicó que entre el 1 de enero y el 30 de septiembre, un total de ocho mil 050 afganos murieron o resultaron heridos en actos de violencia.

Del total de las víctimas documentadas, dos mil 798 murieron, lo que representa un aumento interanual del 5.0 por ciento, mientras que cinco mil 252 resultaron heridas, 3.0 por ciento menos respecto a los primeros nueve meses de 2017.

El informe indica que la causa principal de las muertes y lesiones de los civiles siguen siendo los atentados suicidas con explosivos y el uso combinado de dispositivos explosivos improvisados (IED) por parte de grupos antigubernamentales, como la insurgencia Talibán o el Estado Islámico (EI).

La UNAMA documentó en su reporte cómo el uso de IED suicidas aumentó en frecuencia y letalidad, lo que provocó que las víctimas civiles alcanzaran niveles récord en los primeros tres trimestres de 2018.

La misión descubrió que los enfrentamientos terrestres fueron la segunda causa principal de víctimas civiles, mientras que en tercer lugar ubicó a los asesinatos selectivos y deliberados, seguidos de las operaciones aéreas y la detonación de restos explosivos de guerra.

El informe señala como una “grave preocupación” los elementos antigubernamentales dirigían cada vez más sus ataques, de manera específica contra la población civil, principalmente contra las minorías étnicas y religiosas.

Cada muerte de civiles deja a una familia devastada, afligida y luchando por aceptar la pérdida, y cada civil herido o mutilado causa un sufrimiento indecible“, indicó Danielle Bell, Jefa de Derechos Humanos de la UNAMA.

La información no solo se basa en una metodología estricta, que requiere al menos tres tipos de fuentes diferentes e independientes, sino que también realiza entrevistas, incluso con fuentes de primera mano y las propias víctimas, para determinar su veracidad.