El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, invocó este viernes poderes extraordinarios de seguridad nacional para negar el asilo a los migrantes que ingresan ilegalmente al país, endureciendo la frontera a medida que la caravana de centroamericanos se acerca a dicho país.

Se trata de los mismos poderes que usó para imponer una versión de la prohibición de viajar que fue confirmada por el Tribunal Supremo. La proclamación pone en vigencia las regulaciones adoptadas el jueves que eluden las leyes que establecen que cualquier persona es elegible para el asilo, sin importar cómo ingrese al país.

Necesitamos gente en nuestro país, pero tienen que venir legalmente y tienen que tener mérito“, dijo Trump el viernes cuando se fue a París.

Funcionarios consideran que las medidas, que probablemente enfrentarán desafíos legales, entrarán en vigencia el sábado durante al menos tres meses, pero podrían extenderse, y no afectan a las personas que ya están en el país.

Los cambios están destinados a canalizar a los solicitantes de asilo a través de los cruces fronterizos oficiales para tomar decisiones rápidas, en lugar de que intenten evadir dichos cruces en la frontera de casi tres mil 200 kilómetros.

Pero los concurridos puertos de entrada ya tienen largas filas y esperas, lo que obliga a los funcionarios de inmigración a decirles a algunos migrantes que den la vuelta y regresen para presentar sus reclamos. A pesar de eso, los cruces ilegales son históricamente bajos.

La medida se aplicará a cualquier persona atrapada cruzando ilegalmente, dijeron las autoridades. Se desconoce si los integrantes de la caravana migrante, muchos de los que huyen de la violencia en su tierra natal, planean hacerlo de esta forma.