Ciudad de México. El nuevo modelo educativo fue un simulacro, se mintió. “Fue una reforma para el control, sujetar, controlar y no para el desarrollo. Se tiene que regionalizar el nuevo modelo educativo, no se puede estandarizar”.

De la educación depende ser un país “en el que la única diferencia que tengamos sea el vicio o la virtud”, aseguró el diputado federal de Morena, José Guillermo Aréchiga Santamaría.

De cara a la discusión para derogar la Reforma Educativa del Presidente Enrique Peña Nieto, el diputado poblano organizó el foro, “Educación Integral para el Desarrollo”, celebrado en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

El representante poblano, adelantó que en las próximas semanas se estará discutiendo la parte normativa de la reforma educativa y del debate dependerá que ésta “vea hacia el futuro, que regrese al pasado o que permanezca tal y como está”.

El ex líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), vaticinó que “la evaluación punitiva” de la Reforma Educativa, “muy pronto quedara sepultada y será historia”, ya que en el Congreso de la Unión “hay un consenso para echarla atrás”.

Sin embargo, el legislador poblano, consideró que “no es suficiente eliminar la evaluación docente de la nueva Reforma Educativa. ¿Qué vamos a hacer con las normales? ¿Con la educación superior? ¿Con la educación física? ¿Con la educación tecnológica?”, cuestionó.

Aseveró que en el sector educativo se debe de mirar hacia el futuro para ponerlo en una ruta que permita el desarrollo de todos y de cada uno de los mexicanos.

Puntualizó que hoy se tienen que considerar dos grandes temas para la nueva reforma al modelo educativo, que la educación superior sea obligatoria y que las escuelas normales sean auténticas instituciones de formación de los futuros maestros.

Vamos a buscar que la educación superior sea obligatoria, para que ésta sea la oportunidad de igualar oportunidades para las y los mexicanos; y es indispensable entrar al tema de las normales, que hoy siguen siendo tratadas como escuelas primarias; queremos que sean auténticas instituciones de educación superior para que ahí se formen las mejores maestras y los mejores maestros de México”.

Adelantó que se volverá a discutir el tema.

Vamos a buscar que educación pública vuelva a ser la palanca de desarrollo y de movilidad social”, aseguró

Aréchiga Santamaría, puntualizó que hay tres grupos de opinión, “los que piensan que la educación debe de quedarse como está; que la reforma normativa que se hizo fue acertada, que el nuevo modelo educativo que se promovió es el pertinente para el desarrollo del país; quienes piensan que hay que regresar al pasado; y quienes pensamos que hay que mirar hacia el futuro”.

Creemos que discutir la educación es debatir que tipo de mexicanos queremos y para qué país los queremos, para qué modelo de desarrollo los queremos”, indicó.

Anticipó que la evaluación docente va para atrás con las modificaciones al artículo tercero, al 73 de la constitución, a la ley general, y a la ley del servicio profesional docente; y también se echará para atrás el Instituto Nacional de Evaluación Educativa.

Con la cuarta transformación que queremos realizar es una oportunidad histórica para colocar la educación realmente como un eje de movilidad social”.

Afirmó que “la educación en México está a debate, está en disputa y está en la agenda pública”. Urge su discusión para “ver cómo se logra “que la educación: promueva y desarrolle la imaginación, la creatividad y la innovación para el desarrollo integral de los individuos”.

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