El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, que desde 2012 vive refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres, teme que Quito le retire el asilo o lo incluya en un acuerdo con Washington, afirmó un diputado alemán tras visitarlo el jueves.

“Le preocupa la posibilidad de formar parte de un acuerdo entre Ecuador y Estados Unidos”, dijo el diputado izquierdista Heike Hänsel, tras pasar una hora con el australiano, de 47 años, en la embajada de Ecuador.

Hänsel no precisó qué tipo de acuerdo, pero insistió en que Assange “desea una garantía que de no ser extraditado a Estados Unidos”.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, afirmó hace dos semanas que “está hecho el camino” para que el australiano abandone la legación, asegurando que Reino Unido le garantizó que no sería extraditado a un país donde su vida corra peligro.

Londres, sin embargo, no confirmó esta información. Debilitado físicamente “pero mentalmente muy fuerte”, Assange “vive bajo la presión permanente de que violaciones mínimas del estricto protocolo elaborado por la embajada ecuatoriana desemboquen en la suspensión de su asilo”, dijo Hänsel.

El gobierno ecuatoriano estableció en agosto un protocolo especial para regular las condiciones de su estadía.

Este establece, entre otras cosas, que sólo “tendrá acceso a internet conectándose al servicio WiFi” de la legación, y fija reglas para visitas y hasta de salubridad, precisando que su incumplimiento puede derivar en la “terminación del asilo”.

Assange se refugió en la embajada ecuatoriana en junio de 2012 para evitar ser extraditado a Suecia, que lo reclamaba por presuntos delitos sexuales.

Aquellas causas no prosperaron, pero el fundador de WikiLeaks sigue en la legación porque la justicia británica mantiene una orden de detención contra él debido a que violó las condiciones de su libertad condicional en el marco del caso sueco.

Si deja la embajada, teme ser detenido y extraditado a Estados Unidos por difundir miles de secretos oficiales de ese país a través de su página web.

WikiLeaks informó en noviembre de que fiscales estadounidenses revelaron inadvertidamente la existencia de una acusación sellada como secreta contra él.