La leyenda nació en el pequeño pueblo alemán de Hürth (oeste del país) en 1968, es el piloto de Fórmula Uno más exitoso de todos los tiempos con siete títulos mundiales y victorias en 91 grandes premios.

“Michael tuvo un impacto tremendo en la Fórmula Uno no sólo por sus increíbles récords -un récord está ahí para ser roto-, sino porque cambió nuestro deporte para siempre“, asegura el director deportivo de la escudería Mercedes, Toto Wolff.

Schumacher, antes de dar su salto a la Fórmula Uno, corrió con Mercedes y lo haría también al final de su carrera en la máxima categoría pero sus éxitos los tuvo con otras escuderías.

Con Benetton se coronó campeón del mundo en 1994 y 1995. Uno año después pasó a Ferrari, donde sería un factor clave para una de las eras más exitosas de la escudería italiana.

 

Schumacher se coronó campeón mundial cinco veces seguidas entre 2000 y 2004 además con Ferrarí logró el título de constructores seis veces seguidas, entre 1999 y 2004.

El piloto alemán se retiró en 2006 pero volvió más tarde a Mercedes como piloto.

Accidente que pisó freno a su carrera.

El 29 de diciembre de 2013, Michael Schumacher se encontraba practicando ski en la estación invernal francesa de Meribel, cuando salió de la pista y sufrió una fuerte caída que le provocó un golpe en la cabeza. La colisión dejó en coma al piloto.

Luego del accidente se ha sabido poco con respecto al estado de salud del 7 veces campeón de la Fórmula 1. Su familia, encabezada por su esposa Corina, nunca ha salido a los medios de comunicación y ha preferido mantener la privacidad en el lustro que ha pasado desde el trágico evento.

Más con motivo de su cumpleaños la familia sorprendió rompiendo su silencio y por medio de un mensaje publicado en la cuentas de Instagram y Twitter se refieren por primera vez a la situación.

Estamos muy felices de celebrar el cumpleaños número 50 de Michael mañana junto a ti y gracias de todo corazón que podamos hacer esto juntos“, es el comienzo del texto que acompaña la foto en la que aparece Schumacher junto con su esposa.

Aunque el gran campeón alemán ya no está en coma, técnicamente según reputados neurólogos, sigue en un estado vegetativo que nadie se atreve a valorar públicamente.