El formidable espíritu batallador de Roberto Bautista encontró de nuevo recompensa ante Novak Djokovic en las semifinales de Doha, donde se redondeó la primera gran sorpresa del año nuevo. El castellonense repitió la hazaña de 2016 en Shanghai para tumbar al ‘número uno’ de la ATP tras 155 minutos de intenso tenis (3-6, 7-6 [6] y 6-4). En la final se medirá al vencedor del duelo entre Marco Cecchinato y Tomas Berdych.

“Recordaré este partido toda mi vida. Había un ambiente increíble”, comentó el ganador tras poner fin a la racha de 13 victorias consecutivas del serbio en el emirato. “Trabajo todos los días para jugar así. Sé lo difícil que es alcanzar este nivel. Por eso, no puede haber nadie más feliz que yo en este momento”, añadió el español tras un apretadísimo choque, donde sólo ganó dos puntos (102-100).

Djokovic, que ya había cedido un set ante Nikoloz Basilashvili y Marton Fucsvocis, ve truncado su formidable ritmo de finales, iniciado el pasado agosto. Desde entonces, había disputado cinco partidos por el título (Cincinnati, US Open, Shanghai, París-Bercy y Copa Masters) con sólo dos derrotas ante Alexander Zverev y Karen Kachanov.

“Pude cambiar el partido en el segundo set”, analizó Bautista, que el curso pasado también completó un sobresaliente arranque con los títulos en Auckland y Dubai. En esta ocasión se vio favorecido por el pobre rendimiento de Nole con su saque, con el que apenas pudo conectar un 63% de primeros.

El ‘número 24’ del ranking mostró un temple exquisito en la tercera manga, donde apenas cedió cinco puntos con su saque. Mientras tanto, la frustración del genio de Belgrado quedó en evidencia con la rotura de una raqueta. “Hoy lo hice todo bien. Tuve que jugar mi mejor tenis, muchas veces a las líneas y con seguridad en mi saque”, finalizó Bautista.