China pidió a Estados Unidos que garantice buenas condiciones para lograr avances en el diálogo comercial que se inició el lunes en Beijing y se quejó por el avistamiento de un buque de guerra estadounidense en lo que dijo eran aguas chinas.

El vocero del Ministerio de Exteriores, Lu Kang, confirmó el inicio de las negociaciones durante una conferencia de prensa rutinaria el lunes. Funcionarios de la embajada de Estados Unidos y el Ministerio de Comercio chino no proporcionaron más detalles sobre el encuentro.

Ambas partes se mostraron optimista de cara a posibles avances para zanjar su disputa arancelaria por las ambiciones tecnológicas de Beijing. Ninguno indicó un cambio de postura desde el acuerdo alcanzado el 1 de diciembre por los presidentes Donald Trump y Xi Jinping para demorar la aplicación de nuevos impuestos.

China envió aviones y barcos militares a identificar al buque estadounidense y advertirle que abandone la zona próxima a unas disputadas islas en el Mar de la China Meridional, indicó el Ministerio de Exteriores.

“Hemos presentado quejas severas contra Estados Unidos”, dijo Lu. El buque, al que identificó como el destructor USS McCampbell, había violado el derecho chino e internacional, infringió la soberanía de Beijing y amenazó la paz y la estabilidad, agregó el vocero.

“Sobre si esto tendrá algún impacto en las consultas comerciales en marcha entre China y Estados Unidos (…) para resolver adecuadamente los problemas de todo tipo existentes entre China y Estados Unidos es bueno para los dos países y para el mundo”, señaló Lu.

“Las dos partes tienen la responsabilidad de crear una atmósfera necesaria y buena para este fin”, afirmó.

Desde el lado estadounidense no se realizaron comentarios de inmediato sobre las reclamaciones de China.

La delegación de Washington para las conversaciones comerciales estaba encabezada por Jeffrey D. Gerrish, adjunto al representante comercial de Estados Unidos, según la Casa Blanca. El grupo está formado por funcionarios de los departamentos de Agricultura, Energía, Comercio, Tesoro y Estado. El gobierno chino reveló quién representa a Beijing.

Las negociaciones siguieron adelante pese a la tensión por la detención de una ejecutiva del gigante tecnológico chino Huawei en Canadá por cargos estadounidenses relacionados con posibles violaciones de las sanciones comerciales a Irán.

Trump impuso aumentos de aranceles del 25% sobre bienes chinos por valor de 250.000 millones de dólares en importaciones en represalia por las acusaciones de que Beijing roba tecnología. China respondió con punitorios por valor de 110.000 millones sobre bienes estadounidenses, ralentizó los permisos de aduanas para sus empresas y suspendió la emisión de licencias en varios sectores empresariales.

Washington, Europa y otros socios comerciales alegan que las tácticas de Beijing violan sus obligaciones de libre comercio.