El gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, informó que hasta el momento el saldo de las víctimas por la explosión de la toma clandestina de un ducto de Pemex en Tlahuelilpan, Hidalgo, es de 66 personas fallecidas y 76 heridas, de los cuales 73 son hombres y tres mujeres.

En conferencia de prensa, señaló que los heridos son reportados con lesiones leves, medianas, graves y muy graves en los hospitales como los de Magdalena de las Salinas, Huichapan, de las Américas, el Sur de Alta especialidad, el de Tulancingo, de Pemex y del IMSS de Tula, y los generales de Actopan y de Zumpango, entre otros.

Estuvimos atendiendo este incidente en todos sus aspectos. La naturaleza del incidente que era la extracción de hidrocarburos de ductos de Pemex y el saldo desafortunadamente es bastante triste: 66 personas fallecidas y 76 personas heridas“, expresó.

Tras referir que de los heridos, hay siete menores de 18 años y uno de 12 años de edad, Omar Fayad reconoció el apoyo de los gobiernos federal y de la Ciudad de México, al proporcionar ambulancias, bomberos, equipo médico y traslado aéreo para los heridos.

El funcionario local comentó en la conferencia de prensa que encabezó el presidente Andrés Manuel López Obrador, que tras el suceso se puso en operación un centro para la atención de esta contingencia y se llevaron a cabo acciones inmediatas para atender a la población afectada.

En tanto que el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, detalló que realizan los peritajes necesarios para determinar las responsabilidades en este hecho.

Agregó que los indicios muestran que éste fue un acto intencional, “evidentemente alguien fue la persona que hizo esa perforación y que quería obtener ilícitamente ese material, de eso no cabe duda”.

A su vez, el director de Pemex, Octavio Romero, explicó que “cuando se detecta una baja de presión en un ducto, ya sea por una toma clandestina o por alguna otra razón, entra un protocolo de seguridad que consiste en suspender la operación del ducto y en cerrar las válvulas”.

Agregó que “entre el lugar donde sucedieron los lamentables hechos y la refinería de Tula hay 13 kilómetros, lo que equivale a un volumen de 10 mil barriles de gasolina; por eso anoche cuando se intentaba apagar el incendio no era tarea fácil”.

En su oportunidad, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, señaló que los efectivos militares que se encontraban en lugar intentaron disuadir a la población de acercarse al sitio, sin embargo,  seguían llegando.

Abundó que al verse superados en número, optaron por retirarse a un costado del sitio para evitar que se diera una confrontación y tras la explosión los efectivos militares comenzaron a apoyar a los heridos y llegaron más tropas acordonaron el área.