Los Ángeles, en California, se declaró de manera oficial “ciudad santuario” para inmigrantes indocumentados, con lo que se evitará que las autoridades locales colaboren con las federales en tareas migratorias.

El Concejo de la ciudad aprobó de manera unánime el viernes, con 12 votos, una iniciativa presentada por el concejal Gilbert Cedillo y respaldada por el presidente del organismo, Herb Wesson, informó la cadena Telemundo.

La resolución establece que a partir de ahora, los residentes de Los Ángeles serán “juzgados por sus contribuciones a la ciudad o su compromiso con su familia, y no por el lugar de donde provienen o por el color de su piel”.

Con esta medida, se formalizan prácticas ya establecidas en Los Ángeles, donde la policía evita ejercer controles de inmigración y restringe su ayuda a las autoridades migratorias federales.

La ciudad de Los Ángeles tenía en 2017 una población de cerca de cuatro millones de habitantes, de los cuales 48.7 por ciento eran residentes hispanos, según el censo de población.