Cientos de personas protestaron hoy frente al hotel The Dorchester en Londres, contra la ley islámica que esta semana entró en vigor en el reinado de Brunéi, impulsada por el sultán Hassanal Bolkiah, que impone la muerte por lapidación a homosexuales y adúlteros en ese país surasiático.

La protesta forma parte de un boicot internacional, lanzado por destacados artistas como George Clooney y Elton Jonh, contra el sultán y su cadena de hoteles, que posee unos ocho en cuatro países, una vez que trascendió que la entrada en vigor de la ley el 3 de abril en el pequeño reino de Brunei.

Con pancartas contra el sultán y la bandera gay de franjas multicolores, los manifestantes se congregaron a las fueras del hotel ubicado en Park Lane, y repudiaron la estricta ley islámica que castiga a los homosexuales y a los adúlteros con la muerte por lapidación.

El The Dorchester es uno de los hoteles del sultán Bolkiah, a quien los manifestantes exigieron que revoque sus leyes contra la comunidad LGTB. “Nuestra lucha es con el sultán de Brunéi. Nuestra lucha es con esta terrible ley. Decimos No”, indicó una mujer, citada por la cadena británica de noticias BBC.

En tanto, una activista por los derechos homosexuales pidió boicotear todos los negocios del sultán, y criticó la relación “cercana” de la realeza británica con “dictadores” como Bolkiah.

Como parte del boicot, algunas organizaciones como la compañía de danza English National Ballet, el diario Financial Times y los Premios TV Choice han cancelado eventos que celebrarían en The Dorchester, mientras algunas universidades están considerando revocar títulos honoríficos concedidos al sultán de Brunei.

Clooney, celebridad en el mundo del cine y defensor de los derechos humanos tras su matrimonio con la abogada Amal Ramzi, lanzó el boicot, pidiendo a la gente dejar de alojarse en los hoteles Dorchester Collection: dos en Londres, uno en Ascot, dos en Los Ángeles, dos en París, uno en Roma y otro en Milán.

La víspera, las cuentas de redes sociales de dichos hoteles fueron eliminadas o quedaron inaccesibles tras las críticas por la introducción de la ley antihomosexual.