El relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, consideró que los presidentes tienen que reconocer el rol fundamental de los periodistas y la prensa en la democracia.

Entrevistado en el marco del seminario “Política y Elecciones en Tiempos de Desinformación: riesgos y reto para la democracia”, señaló que los presidentes  tienen una doble función, la que les da la libertad de expresión y también son la autoridad que tiene la obligación constitucional de proteger los derechos de los ciudadanos y los periodistas.

“La autoridad tiene que evitar la violencia hacia quien ejerce la libertad de expresión, la libertad política o sus derechos políticos, si los ataca los pone en situación de más vulnerabilidad y ataque de terceros”, señaló.

Edison Lanza consideró que en el caso de México es muy positivo que el presidente Andrés Manuel López Obrador haga conferencias de prensa y responda a todas las preguntas de los medios, lo que también implica reconocer el rol de la presa y no enojarse con una pregunta que no le gusta.

“Los periodistas, no importan sus nombres, sino la pregunta que hacen a nombre de la sociedad, lo que corresponde es respetar ese rol, reconocer ese rol, más allá de que cualquier autoridad puede responder a una crítica o a un artículo de un medio de comunicación sobre un hecho de interés público, pues justamente, ese es el diálogo democrático”, destacó.

Aseveró que en todo el mundo la relación entre la prensa y el poder político es complicada, problemática y comentó que él no cree en la prensa que siempre le dice sí al presidente ni en la polarizada que está contra todo o que es un ataque permanente.

El relator de la CIDH dijo que sin embargo hay roles diferentes, como cuando se está al frente de un Estado como Mexico, que ha ratificado los tratados sobre derechos humanos y por lo tanto debe ser garante de las libertades.

“El presidente, los legisladores, los ministros y los jueces son los que tienen que garantizar esos derechos y por eso deben tener especial cuidado a la hora de dirigirse a determinados grupos, como en el caso de los periodistas y los defensores de derechos humanos, o los opositores”, expresó.

En un Estado en el que hay mucha vulnerabilidad para la prensa, como Mexico, que es el lugar más peligroso de la regional para ejercer el periodismo, también un presidente es un líder que tiene millones de seguidores, por lo que una expresión poco cuidada, que estigmatiza o desacredita a la prensa, puede generar más violencia, puntualizó.