Con excepción del Partido Acción Nacional (PAN), el resto de los partidos en el Senado votarán a favor la Reforma Educativa que se aprobó en la Cámara de Diputados, enviada por el Ejecutivo federal.

Los presidentes de la Comisión de Estudios Legislativos, Segunda, Ana Lilia Rivera Rivera; de la Comisión de Puntos Constitucionales, Oscar Eduardo Ramírez Aguilar, y de la Comisión de Educación, Rubén Rocha Moya, presentaron el dictamen y los beneficios de la reforma en discusión.

Al presentar el dictamen por la Comisión de Puntos Constitucionales, Ramírez Aguilar hizo un reconocimiento al presidente Andrés Manuel López Obrador que supo interpretar la problemática de la reforma donde los maestros no fueron escuchados, que ha pasado de la esperanza al terreno de las realidades.

El senador llamó a los panistas a sumarse a la aprobación del dictamen, porque hoy sentará un nuevo precedente en el país, aunque hay diferencias, pero que es parte de la democracia y se sumarán las propuestas y sugerencias.

Mencionó algunas de las bondades de la reforma y dijo que entre otras se cancela la Ley General del Servicio Profesional Docente y se deroga la Ley del Instituto Nacional para la evaluación de la Educación y nunca más verán condicionada a la permanencia por los exámenes.

La educación será equitativa, inclusiva, pluricultural y sobre todo los niños y las niñas recibirán una educación con el principio de los derechos humanos de la perspectiva de género y con los contenidos educativos con un enfoque en el área de la tecnología y las humanidades.

A su vez, Rubén Rocha Moya mencionó que la reforma tendrá grandes bondades y virtudes que ayudará a tener una mejor educación para los niños y las niñas.

Reiteró que esta reforma es del presidente Andrés Manuel López Obrador, como lo fue la reforma de Enrique Peña Nieto y la de los 11 años del presidente Adolfo López Mateos con Jaime Torres Bodet, la mejor de todos los tiempos, como ahora lo ha hecho con Esteban Moctezuma.

La senadora Ana Lilia Rivera, de la Comisión de Estudios legislativos, enfatizó que el dictamen tiene el propósito de reinvindicar las directrices constitucionales en materia educativa para que la administración pública pueda dar el debido cumplimiento a las obligaciones estatales relativas al derecho a la educación.

Velando primero por el interés de la infancia y de los educandos en general, pero también por los derechos de las personas y de las instituciones, dedicadas a la labor de la enseñanza en cualquiera de los niveles.

La senadora Antares Guadalupe Vázquez Alatorre señaló a nombre de su partido que está complacido porque reinvindica las causas de los maestros, de los niños, de los excluidos de siempre, de los indígenas y de los discapacitados, pues nos han hecho creer que la educación es neutra, “pero la neutralidad en el humano no existe”.

Invitó a que se haga historia, ajustar la reforma a los nuevos tiempos y en el fondo sigue siendo la construcción del país desde las aulas.

La senadora panista Minerva Hernández Ramos, asentó que su partido votará en contra del dictamen, ante la imposición para que sea la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) quien se saldrá con su capricho.

Mencionó que el PAN tiene el deber de esclarecer ante la ciudadanía los vicios y engaños que los llevan a votar en contra, pues se propone en la legislación secundaria para quienes quieran participar en la promoción de los aspirantes a la docencia, y el despojo del Instituto de Evaluación.

En su turno, la senadora Beatriz Paredes Rangel, del PRI, consideró que este será el voto más importante que emite en su vida. “He participado en siete legislaturas y he incidido como miembro de la mayoría o la oposición en decenas de leyes, pero tengo la convicción que no hay nada más trascendental que la educación”.

“El asunto magisterial es de la mayor complejidad y relevancia y en todo lo que compete a políticas que les ataña es indispensable la participación del magisterio, como también lo es la rectoría del Estado en la conducción de la educación y de la autoridad de no abdicar en sus obligaciones”, aseveró.

“Hay votos que te dejan una huella en la conciencia, que no concilias el sueño, que forman parte de tu legado. No quisiera que esta reforma nos calificara en el tiempo como una legislatura demagógica”, añadió la legisladora del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La senadora Verónica Delgadillo, de Movimiento Ciudadano, advirtió que el país vive una emergencia educativa y mientras no sea atendida, quienes pagan las consecuencias son las niñas y los niños.

Joel Padilla Peña señaló que el Partido del Trabajo refrenda el compromiso con la niñez mexicana por una educación plural y con un enfoque al respeto de los derechos humanos y que vele por la cultura de la paz.

Recordó que su partido materializa su lucha histórica con esa reforma, la educación inicial y por décadas luchó para proveer por educación de calidad a través de los Centros de Educación Infantil y México puede estar al nivel de otros países.

Manuel Bolaños Cacho, del Partido Verde Ecologista de México, consideró insuficiente que la Constitución marque la educación como obligatoria, sino que la juventud debe cumplir con ciertas características para poder alcanzar sus objetivos.

La educación que imparte el Estado debe ser obligatoria, universal, inclusiva, pública, gratuita y laica, con esta ambición la nueva reforma educativa da una mejora a la continua de la enseñanza.

El senador perredista Obed Macedo, destacó que la reforma deja abierta la puerta para el proyecto de creación de 100 universidades más en el país, que anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador y es gran avance y por ello su partido acompañará la reforma.