Con el avance de las startups fintech en México, que son compañías que ofrecen créditos de manera económica y accesible desde una computadora o aplicación de celular, los bancos comienzan a percibir como su tradicional liderazgo se ve amenazado. Así lo revela la encuesta realizada por la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN) en la que el 40 por ciento de las entidades consideran a este tipo de plataformas, que según el recuento de Finnovista son 335 en el país, por diferentes motivos un riesgo para el negocio.

Frente a este panorama, los bancos deben definir sus estrategias para no quedar atrás en un país que tiene mucho para dar en materia tecnológica estando número 20 de 172 países en el ranking llevado a cabo por IBM que prevé que el crecimiento de la industria bancaria apoyada en la digitalización de sus servicios ayudará a la inclusión financiera de los mexicanos de quienes al día de hoy, en base a los datos de Asociación de Bancos de México, solo el 28 por ciento posee una cuenta bancaria.

De esta forma, en la última Convención Bancaria celebrada en Acapulco de la que también participó el presidente López Obrador, los bancos en conjunto se definieron por destinar sus esfuerzos (una inversión de 70 mil millones de pesos para este año) hacia una digitalización de los servicios que disminuya los costos de intermediación lo que se traduciría en mayores beneficios para los usuarios.

Así, las entidades toman nota de la necesidad de adaptarse al cambio constante de la tecnología conviviendo con las Fintech que desde el 2017 se encuentran reguladas por la innovadora Ley Fintech obteniendo así el marco regulatorio para trabajar y competir en el mercado. En este punto, volviendo a la encuesta de FELABAN, cuando se les consultó a los bancos sobre cuáles son sus estrategias para adaptarse a las nuevas condiciones de mercado, el 30% afirmó que se encuentra desarrollando proyectos internos, un 36% se definió por generar alianzas con estas plataformas, el 20% por tercerizar sus servicios en una fintech, el 11% opta directamente por adquirir una compañía de este tipo y tan solo el 3% prefiere no mantener relaciones con el sector.

¿Son los bancos capaces de adaptarse a los constantes cambios tecnológicos?

Considerando el accionar de los bancos en los últimos años, se puede afirmar que estos son capaces de adaptarse a los cambios de la tecnología tanto evolucionando en sus estructuras como adquiriendo o aliándose con una fintech, veamos pues, ejemplos recientes en la que estas estrategias son aplicadas.

Un caso es el de Scotiabank, la entidad de origen canadiense que creó en el 2018 una aceleradora llamada Factory A mediante la que convoca a las startups que puedan promover una mejoría en la relación digital con sus clientes. De la convocatoria serán seleccionadas 10, a las cuales Scotiabank financiará.

Otros bancos, cuentan con equipos internos para la evolución tecnológica de sus opciones de préstamos, inversiones, transacciones etc. apuntando con fuerza al desarrollo de aplicaciones para celulares y otras herramientas basándose en el poder de la Big Data y la inteligencia artificial, estrategia que está teniendo gran éxito en el país, pues, desde la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) informaron que ya son 25 millones los usuarios que realizan operaciones desde el celular, siendo unas de las entidades mejores posicionadas en este rubro Bancomer, Banorte y HSBC las que ya disponen de la facilidad para el cliente de poder contratar algunos de sus préstamos personales desde el celular.

Las cifras también expedidas por la CNBV, pueden ayudarnos a comprobar cómo es que los bancos se están adaptando a la evolución tecnológica, ya que, por ejemplo, Bancomer cuenta al día de hoy con 20 millones de clientes de los cuales 13 millones son digitales, Banorte con 12 millones de los que 4 millones son digitales, Santander con 14 millones de clientes de los que 3 millones ya están digitalizados y HSBC con 5 millones en total y 2 millones en la banca digital.

Otro cambio notorio en el mercado, es la reducción de números de sucursales por parte de los bancos. Un ejemplo de ello son Banorte, Scotiabank y Santander que entre las tres tienen 48 sucursales menos que en 2013 debido a que se encuentran enfocándose en el desarrollo e implementación de canales de atención digitales. Como dato, la CNBV informa que del 2013 a 2018 el número de sucursales se incrementó en 210 aproximadamente 1 cada 10 días mientras que del 2007 al 2013 el promedio fue de una apertura de sucursal bancaria por día.

Por último, una clara muestra de la adaptación de la banca tradicional a las nuevas necesidades del mercado, es el lanzamiento promovido en la Convención Bancaria realizada hace pocos días, del sistema de cobro y pagos electrónicos llamado CoDi, el cual surge de la sinergia entre las propias entidades compitiendo, de esta manera, fuertemente con las Fintech porque se trata de un sistema que pueden utilizar todos los mexicanos que tengan cuenta bancaria mediante el que pueden efectuar y recibir pagos sin comisiones. En la misma convención, las bancas anunciaron que se suprimen las comisiones por mantenimientos de cuentas digitales.

¿Qué sucede con las BigTechs?

En definitiva, el sector bancario está preparado para los cambios tecnológico, pues, o bien cuentan con equipos internos de desarrollo o promueven alianzas con plataformas de financiación en línea o directamente adquieren una Fintech, siendo cualquiera de esas estrategias viables según la política de cada institución. Sin embargo, el temor de las entidades bancarias y de las propias fintech parece volcarse hacia la inminente llegada al país de las BigTechs.

Se trata de empresas de la talla de Facebook, Google y Amazon, entre otras, que han decidido incursionar en el mercado financiero para lo que ya se encuentran desarrollando proyectos como por ejemplo es el de Google en Irlanda, país en el que consiguió la habilitación para administrar tarjetas de crédito pudiendo, a su vez, realizar transferencias de dinero o cambios de moneda. Por otro lado, Facebook ya actúa como intermediario de personas que quieren enviar y recibir dinero en Inglaterra, USA y Francia mientras que WhatsApp se encuentra realizando pruebas para la transferencia de dinero.

El temor de los bancos está fundando no solo en la capitalización de estas compañías que se muestran mayores que las de los bancos, sino también, en la base de clientes con las que cuentan las mismas y en que no están regidas por las mismas normas que los bancos como ya se denunció desde la banca latinoamericana haciendo referencia a que Google Pay no está fiscalizada por el banco central ni por la normativa vigente del país, siendo justo, según expresan desde FELABAN que las BigTechs jueguen con las mismas reglas que las entidades financieras tradicionales.

En este sentido, el ahora expresidente de la CNBV mostró su preocupación al afirmar que muchos de los bancos no tendrán la posibilidad de competir con las BigTechs debido a que estas últimas cuentan con un capital mucho mayor lo que puede ser confirmado al analizar la diferencias en la capitalización entre las compañías del sector financiero y tecnológico. Para tomar un caso, vemos que ICBC cuenta con 250 mil de millones de dólares mientras que Apple dispone de 750 mil millones de dólares de capitalización según los indicadores homologados de FELABAN.

Por su lado, Fontao, director de Finnovista expresó que desde Silicon Valley ven con buenos ojos a los bancos digitales mexicanos como una posibilidad de adquisición a través de sus fondos de inversión.

En conclusión, ahora que gran parte de los bancos comenzaron a tomar a las Fintech como aliadas en la evolución de los servicios financieros, se encuentran con el nuevo desafío de sobrellevar la llegada de los gigantes tecnológicos confiando en el hecho de que la banca moderna surge en Italia a fines de la edad medieval mostrando en su vigencia actual, su capacidad de adaptarse y mutar dentro de los nuevos escenarios sucedidos en cada época.