La justicia de Perú condenó ayer martes al exgobernador de la región andina de Áncash, César Álvarez, a ocho años y tres meses de cárcel por recibir millones de dólares en sobornos de la empresa brasileña Odebrecht para la construcción de una carretera.

El caso es el primero en que una autoridad peruana es sentenciada a prisión por el escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht en el país, que salpicó a hasta cuatro expresidentes.

El Poder Judicial dicta primera condena por caso Lava Jato Odebrecht“, señaló la institución en Twitter, señalando que la jueza Nayko Coronado impuso “ocho años y tres meses de prisión efectiva” contra Álvarez “por delito de colusión agravada“.

Según el fallo, “se encuentra culpable a César Álvarez, de 52 años, de otorgar beneficios indebidos a Odebrecht en la construcción de la carretera Carhuaz-Chacas-San Luis“, en la región Ancash, en el norte de Perú.

Según la fiscalía, el exgobernador recibió de Odebrecht 2.6 millones de dólares a cambio de recibir la concesión para construir una carretera en Áncash. La obra se realizó entre 2011 y 2013.

Además, la jueza fijó una reparación civil a favor del Estado de unos 10 millones de soles (o 2.9 millones de dólares) de los cuales Álvarez deberá pagar el 80 por ciento y el resto completado por los otros condenados.

La fiscalía también investiga al exgobernador por el asesinato, en marzo de 2014, del dirigente sindical y exconsejero opositor, Ezequiel Nolasco.

Según las denuncias judiciales, Álvarez usaba para beneficio propio y de su red de corrupción, millonarios fondos públicos provenientes de los impuestos dejados en los últimos años proyectos mineros de gran envergadura, que convirtieron a Áncash en uno de los departamentos más ricos en Perú.