El primer ministro británico, Boris Johnson, insistió este lunes que puede alcanzarse un nuevo acuerdo para que Gran Bretaña abandone la Unión Europea para el 31 de octubre, al reconocer que salir del bloque sería un “fracaso” por el que él sería parcialmente responsable.

El primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, advirtió a Johnson que “no existe tal cosa como un rompimiento sano” y agregó que si las cosas salen mal, “causarían una severa alteración para Gran Bretaña y el pueblo irlandés por igual”.

Ambos líderes se reunieron en Dublín al tiempo que una confrontación entre el gobierno británico y legisladores llegaba a su punto más álgido en Londres. Una medida respaldada por la oposición que fue creada para descartar un Brexit sin acuerdo para el 31 de octubre se convirtió en ley después de haber recibido el consentimiento formal de la reina Isabel segunda, horas antes de que los legisladores se prepararan para rechazar la petición de Johnson por una elección anticipada para salir del estancamiento político que envuelve al gobierno.

Más tarde, el gobierno tiene previsto suspender al Parlamento durante cinco semanas para tratar de frenar a un grupo de legisladores insubordinados que han afectado los planes de Johnson para la salida de la UE.

Johnson, que insiste en que Gran Bretaña debe salir de la UE de 28 naciones en poco más de 50 días, pase lo que pase, dijo en Dublín que abandonar el bloque sin que haya un acuerdo en los términos de divorcio “sería un fallo del estatismo por el que todos seríamos responsables”.

El mandatario británico agregó que él “preferiría abrumadoramente llegar a un acuerdo” y que cree que se pueda contar con un trato para el 31 de octubre, fecha en que los líderes de la UE sostendrán una cumbre en Bruselas.

En Londres, el portavoz del gobierno, James Slack, confirmó que las actividades del Parlamento quedarían pospuestas, o suspendidas, al terminar la jornada de hoy y hasta el 14 de octubre. El gobierno había anunciado previamente que esa medida sería tomada el algún momento de esta semana.

La suspensión limita la capacidad de la cámara para bloquear los planes de Brexit del primer ministro. Tal suspensión está siendo desafiada ante la corte por detractores que argumentan que la suspensión es una medida antidemocrática e ilegal.

La suspensión podría ofrecer cierto respiro a Johnson, quien ha tenido una semana turbulenta desde que el Parlamento regresó de su periodo de receso de verano el 3 de septiembre.

Este lunes, el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, informó que dejaría el puesto a finales de octubre, luego de una década en el cargo.

El pintoresco político tiene previsto renunciar como presidente de la Cámara y como integrante del Parlamento.